Los pensadores que deberían hacernos pensar

José Carlos Mariátegui en sus Siete ensayos de interpretación de la realidad peruana sostuvo que el llamado «problema del indio» no era principalmente racial, moral ni educativo, sino económico y social, especialmente relacionado con la propiedad de la tierra, el gamonalismo y la supervivencia de estructuras coloniales. También advirtió que el gamonalismo tenía interés en mantener al indígena en la ignorancia, porque su dominación dependía de la servidumbre y de la desigual distribución de los recursos. Para Mariátegui, una escuela aislada no podía transformar completamente la sociedad mientras permanecieran intactas las relaciones de poder económico.

El sociólogo peruano Aníbal Quijano desarrolló el concepto de colonialidad del poder. Sostuvo que, aunque las colonias se independizaron políticamente, sobrevivieron formas coloniales de clasificación social, jerarquización racial, organización del trabajo y producción del conocimiento. La dominación no depende solamente de poseer recursos materiales. También consiste en imponer categorías según las cuales unas personas aparecen como modernas, racionales y capacitadas para gobernar, mientras otras son presentadas como atrasadas, ignorantes o inferiores.

Frantz Fanon estudió los efectos psicológicos del colonialismo. En Piel negra, máscaras blancas explicó que el colonizado puede terminar observándose mediante la mirada del colonizador y asumir como propios los prejuicios que lo presentan como inferior. Por tanto, el sentimiento de inferioridad no sería una característica natural ni una deficiencia personal: sería producido por experiencias repetidas de discriminación, exclusión, lenguaje, educación y subordinación institucional.

En Retrato del colonizado precedido por el retrato del colonizador, Albert Memmi describió cómo el sistema colonial necesita justificar sus privilegios presentando al colonizado como incapaz, perezoso, irracional o necesitado de tutela. El colonizador no solo controla recursos y autoridades: crea un discurso que convierte la desigualdad histórica en una aparente desigualdad natural. El colonizado puede terminar aceptando parcialmente esa representación, debilitando su capacidad de reclamar derechos.

Paulo Freire en Pedagogía del oprimido cuestionó la educación «bancaria», en la cual el maestro deposita conocimientos y el estudiante escucha, memoriza y obedece. Frente a ella propuso una educación dialógica que permita comprender críticamente la realidad, reconocer las estructuras de opresión y actuar colectivamente para transformarlas. Su pedagogía fue concebida expresamente como una educación para la libertad y el cambio social.

Antoni Gramsci explicó que las clases dominantes no se mantienen únicamente mediante la fuerza o el control económico. También construyen hegemonía: consiguen que su visión del mundo parezca natural, correcta y beneficiosa para toda la sociedad. La escuela, la Iglesia, los medios, las instituciones culturales y los intelectuales pueden reproducir esa visión. Pero también pueden convertirse en espacios de formación de una nueva conciencia crítica y de una cultura contrahegemónica. Gramsci vinculó expresamente la educación con la formación social de los intelectuales y con las diferencias de clase.

Pierre Bourdieu mostró que la educación no siempre elimina las desigualdades. Con frecuencia, la escuela presenta como «mérito individual» ventajas culturales y sociales adquiridas previamente en las familias privilegiadas. El lenguaje, las maneras de expresarse, los conocimientos valorados y las reglas académicas pueden favorecer a quienes poseen mayor «capital cultural». Así, una institución aparentemente neutral puede legitimar diferencias sociales preexistentes.

Manuel González Prada denunció el poder de las oligarquías, el racismo y la exclusión de la población indígena. Rechazó la idea de que el indígena fuera naturalmente inferior y sostuvo que su situación era consecuencia de la explotación, el abandono y la organización social. Su célebre llamado a que los jóvenes asumieran la renovación del país expresa su confianza en la educación, la ciencia y el pensamiento libre frente a las jerarquías heredadas.

One comment

  1. Muy interesante. Efectivamente, los colonizadores nos han hecho creer que ellos tienen toda la razón y los colonizados ignorantes; eso con el fin de dominarnos.

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