La oportunidad que ofrecen los fenómenos naturales extremos

Un día febrero de fines de 1958, durante mi primer paseo fuera del pueblo de Salpo, cayó una tormenta de lluvia, granizo, rayos y truenos.

Las lomas de la salvación: jamás construir en las quebradas o borde de ríos.

Una tarde del verano de 1960 regresaba con mi rebaño desde la “Loma de los Chiqueros” a Salpo. Las nubes negras venían del Este amenazante.