Realidad nacional: cuando el Estado se desentiende de la educación

En el Perú se ha consolidado un modelo en el que el Estado se desentiende progresivamente de una de las funciones esenciales de toda nación: garantizar una educación pública de calidad y con igualdad de oportunidades.

La educación privada existía antes de los años noventa, pero fue a partir de 1996, con el Decreto Legislativo 882, que el Estado promovió explícitamente la inversión empresarial en educación. Desde entonces, el sistema educativo peruano cambió profundamente.

Se multiplicaron las universidades privadas, crecieron los colegios privados y aparecieron grandes corporaciones educativas. La lógica del mercado ingresó con fuerza a un sector que históricamente había sido concebido como un instrumento de integración social, movilidad económica y construcción nacional.

Paralelamente, el Estado fue reduciendo proporcionalmente su esfuerzo en educación pública. Aunque el presupuesto educativo aumentó en términos absolutos, ese crecimiento no acompañó ni las necesidades reales del país ni el crecimiento de la población estudiantil.

Durante largos periodos, la inversión pública en educación, medida como porcentaje del PBI, permaneció por debajo de los niveles recomendados internacionalmente. Además, la expansión de infraestructura educativa, laboratorios, bibliotecas, residencias universitarias, equipamiento científico y vacantes en universidades públicas avanzó mucho más lentamente que la demanda de los jóvenes.

El resultado ha sido un sistema público crecientemente tensionado:

  • colegios con graves limitaciones de infraestructura;
  • universidades nacionales con recursos insuficientes;
  • laboratorios desactualizados;
  • escasez de becas;
  • y miles de jóvenes talentosos compitiendo por un número reducido de vacantes.

Millones de estudiantes provenientes de hogares pobres o vulnerables llegan así en condiciones profundamente desiguales a competir por ingresar a universidades públicas altamente exigentes como la Universidad Nacional de Ingeniería, la Universidad Nacional Mayor de San Marcos o la Universidad Nacional Agraria La Molina.

El problema no es solamente individual. Es un problema nacional. Un país que deja fuera del sistema científico, tecnológico y profesional a una gran parte de sus jóvenes está desperdiciando su principal recurso estratégico: el talento humano.

Cuando millones de niños y adolescentes crecen en pobreza, vulnerabilidad o educación precaria, disminuyen dramáticamente sus posibilidades de convertirse en científicos, ingenieros, médicos, investigadores o innovadores. Surge entonces un amplio sector de jóvenes sin acceso adecuado ni a educación de calidad ni a empleo digno. Se expande la informalidad en diversos sectores de la economía, incluida la minería informal, y aumentan fenómenos asociados como la inseguridad y la delincuencia.

¿Cuál es el resultado?

El Instituto Nacional de Estadística e Informática mostró recientemente la magnitud del problema social del país. Según datos oficiales de 2024:

  • el 27,6% de la población se encuentra en pobreza monetaria;
  • y otro 31,8% corresponde a población vulnerable, es decir, personas que pueden volver a caer en pobreza frente a cualquier crisis económica o familiar.

En conjunto, cerca del 60% de los peruanos vive en condiciones de fragilidad económica.

Ese es el verdadero desafío nacional.

No se trata solamente de cifras económicas. Se trata de cuánto talento humano está perdiendo el Perú antes siquiera de llegar a las universidades, a los laboratorios o a los centros de innovación.

4 comments

  1. La pobreza multidimensional (PMD) es incluso mayor, en promedio, que la pobreza monetaria(PM), a nivel nacional, que se exacerba en Loreto: 62.3%, Puno 62.2%,, Cajamarca 52.8%; Huancavelica (52.3%) . Paradójicamente la pobreza monetaria es mayor en en Tacna (24.%, PM 17.6%); Lima metropolitana ( 27.6%, PMD 12.3%); Callao (33.9%, PMD 11.5%). Fuentes: ENAHO, INEI, 2024.
    Hay consenso de que, la pobreza tiene una correspondencia con el menor nivel educativo. Existe una política en Educación errada en las tres últimas décadas al menos y tambien por la corriente neoliberal de la econonomía no existe una política industrial (incluso los paises desarrollados como EEUU y en Europa en los últimos años están corrigiendo este error, después de comprobar que la China los está superando en desarrollo); en el país se sigue considerando la educación como un «libre mercado» y tanto colegios como universidades como negocios empresariales a cargo del sectrom privado y, mientras que desde el Estado se abandona su responsabilidad descargando esta función al sector privado, donde hay pocas universidades y colegios con calidad académica en función del al costo de la matrícula y una gran cantidad para la gran población de los sectores socioeconómicos B inferior y C; y los estatales para los sectores Cmenos , D y E.. Con la proliferación de universidades-empresa de bajo nivel académico promovida por el gobierno de la década de 1990, en lugar de resolver el problema de la calidad en la formación de profesionales universitarios, se ha producido un boom en la profesiones técnológicas que el sector productivo no puede absorver impactando en la informalidad y subempleo: una estafa legalizada a la juventud. Lo que se requiere en mayor cantidad técnicos de mando medio (con programas de 2 o 3 años de formación) y de creación por el Estado y el sector privado de Institutos técnicos de calidad como el SENATI, TECSUP; para mayor información ver: «La formación técnica en el Perú» https://www.csd-institute.org/Publish/La%20profesiones%20t%C3%A9cnicas%20en%20el%20Per%C3%BA.pdf

  2. A continuación adjunto un reportaje periodístico sobre los resultados de la llamada «Beca 18». En anteriores oportunidades señalé que esos fondos público de esta beca deberían destinarse para cubrir el presupuesto deficitarios de la universidades públicas (las emblemáticas UNMSM y la UNI con déficit del 40% anual) desde hace tres décadas. Este error de política populista desde el gobierno de Humala por el contrario destina fondos públicos a las universidades privadas y con altas tarifas de matrícula; resultado después del llamado «examen de Admisión» donde ingresan casi todos los postulantes (realmente clientes de las universidades-empresa y las asociativas): la alta tasa de desaprobación porque la gran mayoría de becarios no tienen las vocaciones requeridas y/o tienen una formación académica de procedencia de colegios públicos o privados de baja tarifa escolar. Surge la pregunta: que pasaría si no hubiera el actual examen de admisión (Concurso de Admisión) donde ingresan los que deben ingresar por sus calificaciones académicas en las universidades públicas (p.ej. en la emblemática UNMSM para Medicina ingresa 1 de cada 50 postulantes, a Ingeniería de Sistemas y Electrónica 2 de cada 20 postulantes. En la UNI, que tiene el examen más exigente de Latinoamérica y especializada en Ingeniería y Ciencias Fisico-matemáticas, postulan la mayoría depués de haber tenido un año de preparación en una academia pre-universitaria: igresan aprox. el 10% de postulantes. En la China a la Escuela de Ingeniería ingresa 1 de 200 postulantes; según me refirió el Director Gral del Proyecto de la CHE más grande del mundo «Las Tres Gargantas»). Nos preguntamos: ¿qué pasaría si se dispone el ingreso libre a las universidades públicas (con déficit presupuestario crónico y, cada vez más notoria la falta de profesores de alta calificación; los mejores se van retirando o se jubilan; y porque no se incorporan nuevos y más actualizados docentes por falta de presupuesto para nuevas vacantes, bajos sueldos y la obstrucción de lo profesores antiguos que ocupan cargos directivos)? Ver https://larepublica.pe/sociedad/2026/05/18/beca-18-preocupantes-cifras-de-alumnos-que-desaprueban-dos-o-mas-veces-el-mismo-curso-pronabec-hnews-563130

  3. Corección : en la UNMSM en Ingeniería de Sistemas y en Electrónoca ingresan en promedio de la última década 1 de 25 postulantes.
    Dr. Jaime E. Luyo

  4. Aemás, que pasará con el presupuesto de las universidades públicas, si consideramos que el actual Congreso ha creado 20 nuevas universidades públicas a través de la Ley N.° 32461, oficializada en octubre de 2025. No solo hay un problema de financiamiento sinó lo más importante: los profesores y, nó los nuevos y elegantes edificios y laboratorios Si actualmente hay un notable déficit de profesores universitarios (por eso en las universidades-empresa la mayoría de profesores son a TP, por horas , parte de la rentabilidad del negocio), y provienen de las universidades públicas más antiguas que tambien tiene déficit profesoral. Un profesor universitario competente debe tener por lo menos 10 años de producción cientifica y registrado en el RENACYT. Esta es la realidad en la Universidad peruana actual.

Deja un comentario