Premio Nobel de Economía 2025 y la necesidad de un ministerio de CTI

Cada programa de http://www.cienciaperu.tv comienza con una frase que resume una verdad profunda: “Sin ciencia no hay futuro.” No se trata de un eslogan, sino de la constatación histórica de que las naciones que prosperan son aquellas que han comprendido que el conocimiento es su mayor riqueza.

Los ganadores del Premio Nobel de Economía 2025 —Philippe Aghion, Peter Howitt y Joel Mokyr— acaban de demostrarlo con rigurosidad científica. Sus investigaciones explican cómo la innovación sostenida impulsa el crecimiento económico mediante un proceso que llamaron “destrucción creativa”: cada nueva idea reemplaza a la anterior, y de esa competencia dinámica surge la prosperidad.

Los tres coincidieron en un punto esencial: los países que no generan conocimiento propio quedan condenados a depender de quienes sí lo hacen. No hay otra vía. Los Nobel 2025 no premiaron una receta económica, sino una advertencia civilizatoria: sin instituciones que promuevan la investigación científica y tecnológica, no hay desarrollo posible.

Aghion y Howitt sostienen que el crecimiento económico endógeno —el que nace desde dentro del sistema productivo— solo es posible si existen políticas públicas que estimulen la innovación. Eso implica educación de calidad, inversión en investigación y, sobre todo, una estructura estatal que articule la ciencia con la producción y la sociedad. En otras palabras: un Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación.

Esa es precisamente la institución que falta en el Perú. Mientras en América Latina países como Chile, Colombia, Argentina, México y Brasil ya cuentan con ministerios dedicados a impulsar la investigación y el desarrollo, el Perú sigue dispersando sus esfuerzos en múltiples organismos sin coordinación ni estrategia de largo plazo.

La deuda del Estado peruano con la ciencia

Durante décadas, el Perú ha crecido gracias a la exportación de materias primas, no por la creación de conocimiento. Pero ese modelo tiene un límite. Sin ciencia no hay diversificación productiva, sin tecnología no hay industria moderna, sin investigación no hay soberanía económica.

El resultado está a la vista: pocas patentes, universidades con bajo presupuesto para investigación, fuga de jóvenes talentos al extranjero, escasa conexión entre academia y empresa, y un Estado que, en lugar de liderar, parece mirar desde la tribuna. Mientras tanto, los países que comprendieron la lección de Aghion y Howitt —como Corea del Sur o Finlandia— transformaron la inversión en conocimiento en bienestar y seguridad nacional.

Una tarea impostergable

El mensaje que desde Cienciaperu.tv repetimos semana a semana coincide con las conclusiones de los Nobel: “El desarrollo no se hereda, se construye con educación, ciencia y tecnología.”

El Perú necesita con urgencia un Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, que coordine universidades, institutos, empresas y gobiernos regionales; que transforme los laboratorios en motores productivos; y que dé esperanza a los miles de jóvenes que hoy sueñan con servir al país desde la ciencia. No se trata de gasto, sino de inversión en futuro.

El llamado

A nuestros políticos, congresistas y candidatos: escuchen a los científicos, a los ingenieros, a los profesores. El crecimiento que prometen en cada campaña no vendrá de más minería o más deuda, sino de más conocimiento. El verdadero patriotismo hoy es apostar por la ciencia peruana.

Porque, como lo recordamos en cada emisión de Cienciaperu.tv: “Sin ciencia no hay futuro.”

One comment


  1. En setiembre del 2007, publiqué en la revista de investigación IECOS de la FIEECS de la UNI, un ensayo titulado » Notas sobre la Nueva Economía del Crecimiento». Después de transcurridos 18 años; tengo la grata sorpresa de que, los papers que seleccioné, relieve y expliqué (después de revisar la literatura de entonces) en el ensayo; posteriormente sus autores fueron laureados con el Nobel de Economía: Paul Romer y William Nordhaus en el 2018; hoy día se anunció que fueron galardonados Philippe Aghion y Peter Howitt. Mi aporte de entonces, correspondió a reconstruir (reproducir) los modelos de Paul Romer, de Aghión-Hoqwitt, de Popp (descripción del modelo de W. Nordhaus) y de otros autores. Con mis saludos, comparto el ensayo https://lnkd.in/ewykKijR

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