Sin Ciencia no hay Futuro: ¿Qué esperar si al MEF «no le gusta las investigaciones»?

Consultado sobre los planes que tiene el Ejecutivo para fortalecer el sector de ciencia, tecnología e innovación (CTI), el titular del MEF, José Arista, invitado por la Comisión de CTI del Congreso, declaró: «No me gustan las investigaciones. Posiblemente no tenga la sensibilidad científica; tal vez soy un poco más pragmático. Pero a veces veo muchas investigaciones que solo sirven para llenar los anaqueles de las bibliotecas. Somos un país pobre, y quisiera que todos entendiéramos que necesitamos hacer investigaciones que realmente sirvan a la gente, que cambien la vida de las personas».

Si al Ejecutivo no le gustan las investigaciones, podría encontrar cualquier argumento para no apoyarlas. Si realmente quisiera cambiar la vida de las personas, tendría que hacerlo a través de investigaciones e investigadores talentosos.

El progreso de cualquier nación requiere políticas de investigación con objetivos claros, planificación efectiva, los recursos necesarios y, sobre todo, talento en investigación.

Primero, el Ejecutivo debe definir claramente qué se quiere obtener. Los objetivos deben ser específicos, medibles y alcanzables, orientados no solo a resolver los problemas actuales sino también a anticipar y prepararse para los desafíos futuros.

Para cada objetivo, es fundamental convocar a investigadores talentosos que puedan contribuir a su planificación y ejecución. Estos investigadores deberán diseñar las investigaciones incluyendo metodologías, marcos temporales y etapas de implementación. El Ejecutivo debe asegurar una asignación adecuada de fondos, tecnología, infraestructura y otros recursos esenciales.

El componente más crítico es el potencial humano. Los investigadores y científicos son quienes llevan a cabo la innovación y generan conocimiento. Por lo tanto, es crucial desarrollar una carrera para los investigadores que no solo atraiga a los mejores talentos, sino que también los motive a permanecer en el campo y producir los resultados deseados. Esto incluye salarios competitivos, oportunidades de desarrollo profesional, reconocimiento y un entorno laboral que fomente la creatividad y la innovación.

Es responsabilidad del poder ejecutivo establecer estos parámetros y asegurarse de que se cumplan. El gobierno debe actuar como facilitador, proporcionando el marco y los recursos necesarios para que los investigadores puedan trabajar eficazmente. Además, es esencial que los «entregables» estén claramente definidos. No se pueden exigir resultados sin haber establecido primero qué resultados son esos y cómo se apoyará a los investigadores para lograrlos.

Una política de ciencia y tecnología debe ser dinámica y diseñada para potenciar a las personas que están en el corazón de la innovación científica. En los tiempos que corren, no se vislumbra un futuro promisorio, sobre todo con un gobierno que ha renunciado a contar con un ministerio de CTI y, más aún, con ministros que no aprecian la investigación.

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