En el bosque antiguo, sendero de hojas,
caminé buscando a quien en sueños oía.
Las ramas susurraban, el viento leve soplaba,
¿dónde te encuentras, compañera de día?
Las hojas crujían bajo mis pasos quedos,
eco de risas que en el aire flotaban.
Pregunté a la brisa, susurrante y ligera:
¿Al final de este camino, su sonrisa hallaré?
