Cómo lo hizo, Humberto Torreblanca. De niño jugaba con imanes, hoy trabaja con intensos campos magnéticos en fusión nuclear.

Su padre le regaló un imán, con el que se divirtió atrayendo limaduras de hierro de la arena. Hoy investiga con altos campos magnéticos en un reactor de fusión nuclear.

La ciencia abre las puertas del mundo.

 

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