Balance de la política en ciencia, tecnología, innovación y educación superior

Después de cuatro años de una política de “inclusión” en educación superior, ciencia y tecnología, puede constatarse lo siguiente:

Las remuneraciones de los docentes de las universidades estatales han sido congeladas, por lo que éstos tienen que hacer doble o triple turno en las universidades particulares, en detrimento de la calidad de la educación estatal.

A los doctores en ciencia y tecnología que quieren ingresar a la universidad estatal se le ofrece 1 500 soles (los burócratas de la ciencia tienen hasta 20 veces más).

Están congeladas las remuneraciones en los institutos estatales de ciencia y tecnología.

El número de doctores en los 11 institutos de investigación del Estado sigue siendo 40, el mismo número que hace 40 años.

La infraestructura física de las universidades estatales no es renovada, agrandando la brecha con las universidades particulares.

En vez de hacer que universidades estatales sean más competitivas, el Gobierno entrega recursos a las particulares para que se encarguen de la educación de miles de alumnos con pocos recursos económicos.

Además, para la ciencia y tecnología, pone a concurso recursos que, debido a la brecha  en infraestructura física y bajas remuneraciones de los potenciales investigadores, son fácilmente ganados por las universidades particulares.

Al final, la brecha entre universidades particulares y estatales se abre más, con tendencia a convertirse en un abismo.

Para “sincerar” esta política, sería mejor cerrar las universidades del Estado, tomar un examen general a los egresados de la secundaria, para que los mejores escojan la universidad donde quieran estudiar, y el Estado corra con todos los gastos que ello implique.

Además, el Gobierno ha manifestado su voluntad de entregar al sector privado el liderazgo de la ciencia y la innovación. Entonces, tendría que cerrarse los institutos y transferir a sus investigadores a los centros de investigación de las empresas privadas, que para ello recibirán incentivos económicos.

Por otro lado, la buena idea de becar a los mejores alumnos a universidades extranjeras, acompañada de la mala idea de no contar con puestos de trabajo para los egresados, se convierte en una política de irreversible expatriación de talentos.

Nosotros propusimos un Ministerio de Ciencia y Tecnología y una Ley de Carrera del Investigador, para impulsar la ciencia y tecnología en el Perú.

A mediados del mes de julio, le preguntamos al presidente Ollanta Humala si había abandonado el proyecto del Ministerio de Ciencia y Tecnología. La respuesta nos dejó más que sorprendidos: “Nos que lo haya abandonado, sino que yo siento que todavía no ha avanzado el CONCYTEC lo que yo hubiera querido que avance para crear ese ministerio”. En cuanto a la carrera del investigador dijo: “Eso lo tiene que hacer el CONCYTEC”.

En todo caso, si la política sigue así, se estaría condenando al Perú a quedarse como país primario exportador, con las consecuencias que fueron advertidas y que ya empezamos a sentirlas.

One comment

  1. La creación de conocimiento y generación de capacidades, requiere una alianza con la sociedad y su estado. Perdemos muchos recursos y tiempo en discusiones entre élites con “alcurnia” diversa. La respuesta de l actual presidente se parece mucho a la del juego del gran bonetón.

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