Nathaniel Herzberg, en el artículo publicado por Le Monde el 9 de noviembre de 2025, titulado «¿Mordeduras de serpiente, esquizofrenia: ¿y si la llama pudiera curar al hombre?», basado en fuentes científicas, en particular las revistas Nature y Trends in Pharmacological Sciences, respectivamente.
Los camélidos (llamas, alpacas) poseen anticuerpos únicos llamados nanocuerpos, más pequeños y estables que los humanos. Investigadores franceses (CNRS, Inserm, Université de Montpellier) desarrollaron nanocuerpos capaces de activar un receptor de glutamato implicado en la regulación neuronal, en modelos animales de esquizofrenia. Estos nanocuerpos pueden atravesar la barrera hematoencefálica, mejorando la cognición en ratones tras una sola inyección. La investigación es aún preclínica, pero abre nuevas perspectivas terapéuticas para enfermedades mentales.
Científicos de la Universidad Técnica de Dinamarca (DTU) produjeron un antiveneno recombinante a base de nanocuerpos de llama y alpaca inmunizadas con venenos de 18 especies de serpientes africanas. Se obtuvieron nanocuerpos con alta afinidad capaces de neutralizar toxinas de distintas especies. Un cóctel de ocho nanocuerpos protegió ratones de la muerte en 17 de las 18 especies estudiadas y redujo la necrosis local.
El estudio de nanocuerpos de camélidos muestra cómo la biología de especies andinas puede inspirar terapias de frontera. Representa un ejemplo de cómo la investigación básica, combinada con innovación tecnológica, puede generar beneficios directos para la salud humana. En países como Perú, fortalecer las capacidades científicas permitiría participar activamente en este tipo de avances.
