El rol subsidiario del Estado se refiere a una concepción en la cual el Estado interviene solo cuando los actores privados (individuos o empresas) no pueden cumplir adecuadamente con ciertas funciones o servicios. Es decir, el Estado actúa como un suplente o complemento en áreas donde el mercado o la sociedad civil no son capaces de satisfacer necesidades esenciales de manera eficiente o equitativa.
Esta idea está asociada con el principio de que la iniciativa privada debe tener la primacía en la economía y en otros ámbitos de la vida pública, y el Estado solo debe intervenir cuando el sector privado no puede garantizar ciertos bienes o servicios considerados fundamentales, como la salud, la educación, la seguridad o la infraestructura.
En resumen:
- Iniciativa privada primero: Se favorece que los particulares sean quienes asuman las funciones económicas y sociales.
- Intervención del Estado como respaldo: El Estado entra a cubrir fallos de mercado o necesidades sociales que no pueden ser cubiertas por la iniciativa privada.
- No intervención si es innecesaria: Si el sector privado puede cumplir con las necesidades, el Estado se abstiene de intervenir.
Este enfoque se asocia frecuentemente con políticas económicas liberales, en las cuales se promueve un mercado más libre y un Estado menos intervencionista.

Los neoliberales, básicamente toman en cuenta (y piensan, según la formación de pensamiento único en las escuelas de economía y negocios de los países del Norte y que remedan en el Sur) el contenido (si lo han leído bien) del segundo libro «La riqueza de las naciones» (1776), donde introduce la metáfora de la «mano invisible» (que ha sido desvirtuada por la realidad económica) pero, olvidan o desconocen el primer libro la «Teoría de los sentimientos morales«, aparecida en 1759, que dice qué éstos «nos mueven a actuar de acuerdo con lo que vemos es bueno, es decir, de acuerdo con nuestras virtudes», es decir si actuamos recta y honestamente (esto ha sido dervirtuado también por la escuela de la Economía del comportamiento). Los fracasos recientes y más notorios han sido la crisis financiera internacional del 2008 (por la desregulación, «el libre mercado financiero») donde el Nobel Robert Lucas y el endiosado Alan Greespan declararon publicamente y previamente al desatre que, la situación económica de los EE. UU. estaban en su mejor momento, Greenspan declaró ante el Senado haciendo mea culpa que » pensaba que el mercado se auto-regulaba» y, el gobierno (el Estado) decidió (antiliberalmente) dar un salvataje a los grandes bancos con los recursos fiscales (aportado por todos los ciudadanos); y el notorio aumento de la desigualdad en EE.UU. después de la introducción de la política económica Nixon-Thacher de hace cuatro décadas (especialistas comentean que » se están pareciendo a Latinoamérica»), entre otros. El mundo está en un proceso de post-neoliberalismo y de post-Consenso de Washington y …parece que, los neoliberales locales aún no se dan cuenta (o no quieren).