Se relata vivencias universitarias entre los años 1967 y 1975 en la Universidad Nacional de Ingeniería, que muestran un cambio de tendencia histórica del Perú. La confrontación entre las aspiraciones estudiantiles a una universidad abierta a las ideas juveniles y la rigidez de un gobierno militar dio inicio al paulatino abandono de la universidad estatal y la voluntad de separar la investigación a institutos sectorizados dependientes del gobierno. Las reacciones gubernamentales contra la universidad erosionaron el entusiasmo juvenil por el desarrollo científico en el Perú, provocando la emigración de gran parte de los estudiantes, la que prefirió partir al extranjero para proseguir su carrera de investigación. Aquellos cuyos lazos afectivos con el Perú eran más intensos decidieron seguir su vida en el Perú hasta donde parecía posible. El caos y el saqueo del centro de Lima, el 3 de febrero de 1975, facilitado por la huelga policial, desvanecieron las esperanzas en una mejora del país. El texto inicial fue un relato de hechos, pero el final fue con ayuda novelística del ChatGPT.

Empecé en la UNI en 1970. Vivi esa época intensamente y guardo gratos recuerdos en abundancia y de los otros tan pocos que ya casi no los recuerdo. El profesorado mejor que me tocó y enseñó, entre ellos Gerardo Ramos Cabredo, Holguer Valqui Casas, Julio Ruiz Clayssen, Teresa Tsukasan, Jorge Velásquez Traverso, Casio Oré Ramos, Jorge del Prado, Alberto Chumpitaz, Eugene Blum. Y por supuesto la inolvidable Teresa Sotomayor.