En los años 60, cuando hacía mis prácticas en el taller de electricidad de la Planta Siderúrgica de SOGESA (Hoy SiderPerú, convertido en almacén de productos extranjeros) hacía preguntas sobre el funcionamiento de los equipos e instrumentos, a las que los ingenieros respondían:
- Son preguntas para físicos”.
Fui becado para estudiar interno en el Politécnico “José Pardo” y mis preguntas tenían la misma respuesta de los ingenieros profesores. Entonces, les dije:
- Me iré a estudiar física en la UNI – respondí.
- ¿Y de qué vas a vivir? – me preguntaron al unísono mis compañeros.
Mi respuesta fue espontánea y hasta ahora resuena en mi mente.
- Supongo que no moriré de hambre, pero haré lo que me gusta.
