Cuando los investigadores en 1984 eran tratados como profesionales prescindibles, se activó un grupo de investigadores del Instituto Peruano de Energía Nuclear (IPEN) y se inició el proceso histórico que abrió esperanzas de tiempos mejores.
Cuando los investigadores en 1984 eran tratados como profesionales prescindibles, se activó un grupo de investigadores del Instituto Peruano de Energía Nuclear (IPEN) y se inició el proceso histórico que abrió esperanzas de tiempos mejores.