Acabo de recibir un mensaje soñado,
propones encontrarnos en las lomas,
como un par de enamoradas palomas,
que no cuentan con un lugar techado.
Regresan mis recuerdos al presente,
tu caminar juvenil en la pradera,
y tu aparecer repentido en la ladera,
de mi admiración cada vez creciente.
Desafiando frío y viento repentinos,
parto para conocer tus pensamientos,
a declararte mis osados sentimientos,
haciendo reales mis sueños matutinos.
Miraflores, 27 de diciembre 2020.
Sutil, diáfano y exquisito poema.
María Del Carmen Garay (29/12/20)

Con gran satisfacción veo que mi gran amigo Modesto Montoya nos muestra una faceta poco conocida de él, como poeta y heredero de una cultura ancestral, que enriquece su aporte a nuestro país, no solo como el ilustre científico que todos conocemos.
Dr. Montoya quedé gratamente sorprendida y con deleite por su «pasta» de poeta. Sin duda un hombre de formación científica no se excluye de producir y registrar pensamientos romanticos que enriquecen la relacion de pareja.Saludos.
El arte de la ciencia y/o la ciencia del arte.
Hermoso poema.