Cumpleaños de María Rostworowski, la historiadora fundamental del Perú

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Textos inolvidables que use en mi tesis…

Según María Rostworowski, “Al arribar a estas tierras, los hispanos hallaron un país organizado y planificado, sin rastros de pobreza”. “La economía inca estaba basada en tres fuentes de recursos, a saber: la fuerza de trabajo, ciertas tierras y ganaderías –ambas en poder del Estado-. El resultado de esta tenencia del gobierno se manifestaba en bienes acumulados en depósitos. Estos bienes en manos del gobierno constituían la riqueza más preciada, ya que permitían disponer de una serie de ventajas. La principal de estas ventajas fue la de permitir llevar adelante el sistema de reciprocidad, clave del desarrollo y genio organizativo andino, que permitió no solamente la expansión territorial, sino mantener el engranaje del régimen. Si el gobierno se encontraba, por cualquier motivo, carente de grandes cantidades de bienes acumulados, no podía hacer frente a las exigencias administrativas, ni a las constantes “donaciones” que la institución de la reciprocidad exigía. Más aún,

“el Estado inca destaca por su alto grado de eficiencia en el manejo de su economía. Surge la pregunta de cómo lograban ser tan organizados cuando no poseían escritura para establecer las estadísticas necesarias para el manejo de dicha economía. La respuesta era el conocimiento de los quipu y sus hábiles quipucamayoc  o contadores. Sin lugar a dudas existió una vasta forma de quipu. Los más sofisticados fueron los grandes quipu poblacionales que contenían las informaciones de todo un suyu, es decir, de una de las cuatro grandes divisiones del Estado. Su manejo estaba a cargo de un alto personaje que recibía las cuentas enviadas desde distintos pueblos situados en una determinada área geográfica. Se trataba de cómputos totales.” (Rostworowski 2005. pág. 39).

En el incario “la fuerza de trabajo quedaba a disposición de las necesidades gubernamentales e incluía la mano de obra femenina reunida en los Acllahuasi o casa de escogidas – mano de obra con un gran potencial de producción de textil y bebidas. El resultado de todos los bienes mencionados, contabilizados y conservados en depósitos, formaban el capital de la reciprocidad- que suponía el “ruego” y la “dádiva”-, clave de la organización indígena cusqueña.” (Rostworowski  2005: pág. 40).

Rostworowski, María (2005). Redes económicas del Estado inca: el “ruego” y la “dádiva”. En “El Estado está de vuelta: desigualdad, diversidad y democracia. Víctor Vich (editor). Lima: Instituto de Estudios Peruanos.

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