Reparando y repotenciando cerebros

Esta nota fue redactado el 2001. ¿Qué ha cambiado desde entonces? Opine usted.

En el marco de la intensa competitividad, establecida entre empresas y naciones, el cerebro aparece como elemento esencial para salir bien librados. Ante ello, los laboratorios del mundo, aplicando técnicas interdisciplinarias, se han sumergido en las profundidades de la materia gris, con el fin de comprender y mejorar el sistema central del ser humano. Hoy en día, se busca la forma de reparar, potenciar, estimular y mejorar cerebros.

Las imágenes que han permitido descubrir innumerables secretos del cerebro son básicamente de tres tipos: las imágenes morfológicas –basadas principalmente en la resonancia magnética nuclear (IRM)- las que muestran la estructura del cerebro con alta precisión; las imágenes funcionales –basadas en IRM y en la tomografía por emisión de positrones (TEP)-, las que son útiles para relacionar estructuras y actividad cerebral; y los radiotrazadores, los que identifican la distribución de determinadas moléculas en el cerebro.

En el Perú, las imágenes del cerebro se usan para identificar tumores, los que tienen mayores probabilidades de eliminación mientras más temprano se los detecten. Para ello se usa la IRM, la que también sirve para identificar sangrados, quistes y aneurismas. En menor escala se aplica técnicas de trazadores radiactivos.

Uno de los mayores descubrimientos mundiales sobre el tema es la plasticidad del cerebro; es decir la capacidad de redistribuirse para suplir una función perdida por la destrucción de una zona determinada. Las neuronas se reorganizan en redes neuronales estructurales dependiendo de el ejercicio y la práctica. Dentro de ciertos límites, las neuronas están listas para participar en funciones diversas, con las conexiones pertinentes. El famoso actor Christopher Reeve es uno de los pacientes de paraplejía que está logrando reconexiones neuronales que le permiten hacer movimientos de dedos de pies y manos, así como empujar con las piernas.

Las posibilidades de la plasticidad cerebral son grandes. Michael Merzenich, científico de la Universidad de California, está investigando cómo, a través del entrenamiento y el juego, puede revertirse o mejorarse casos de esquizofrenia, autismo y la pérdida de memoria que acompaña el envejecimiento.

Asimismo, las imágenes IRM del cerebro aplicada a jóvenes han permitido descubrir que la esquizofrenia está relacionada con pérdida de materia gris en la corteza cerebral, sobre todo entre los 13 y 18 años, afectando las regiones que tienen que ver con el pensamiento asociativo, la percepción sensorial y el movimiento muscular. La detección temprana de la esquizofrenia permite tratamientos eficaces para retardar la aparición o reducir la gravedad de la enfermedad.

Las imágenes del cerebro obtenidas con técnicas nucleares avanzadas han abierto un amplio campo de investigación de esperanza para el ser humano, cuya naturaleza esencial está concentrada precisamente en el cerebro. La comprensión de los procesos bioquímicos y la estructuración del cerebro, en base a la experimentación y el juego, nos muestran la importancia del aprendizaje. El proceso de aprender aparece como una estructuración biofísica y química del cerebro, la que es más eficiente mientras más temprano se construya. Identificar zona y actividad bioquímica del cerebro y relacionarlas con las funciones correspondientes nos ayuda a optimizar los procesos de aprendizaje en los niños y jóvenes, pero también en los adultos que, por diversas razones, hayan perdido facultades.

Las potencialidades del cerebro parecen tener un componente hereditario. Sin embargo, por lo que se ha visto, la creatividad científica, tecnológica, artística, así como la destreza física, parecen estar sólidamente basadas en la estructura cerebral construida con la experiencia desde los tiempos embrionarios de cada ser humano.

Por otro lado, debemos recordar que el cerebro es sensible a sustancias estimulantes, las que potencian diversas capacidades. Estudiantes que concursan en exámenes de admisión a universidades, por ejemplo, pueden ingerir sustancias que mejoren su rendimiento. Así, la determinación genética de las capacidades cerebrales es cada vez más débil: poco a poco es reemplazada por una potenciación científica y tecnológica.

Los países que mejor comprendan su funcionamiento y establezcan los procesos para optimizarlo, para aprender más rápido y aumentar su creatividad, serán los que dominen el planeta, irradiando cultura y proporcionando productos científicos tecnológicos, los que, por sus precios, estarán cada vez más lejos de los que desdeñen la investigación.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s