Pedro Pablo Kuczynski (PPK) en Cusco dio a entender que tratará que la calidad de educación pública sea igual que la privada. En el Perú, las universidades estatales han sido prácticamente abandonadas por el gobierno saleinte: el número de vacantes, el número de profesores y sus remuneraciones han sido congelados. En ese marco han perdido a sus mejores profesores (los que han sido atraídos por las universidades privadas) con la consiguiente pérdida de competitividad.
Antes de mejorar la competitividad de las universidades estatales, el gobierno saliente abrió fondos concursables (Beca 18, Fondecyt, etc.) que en su mayor parte fueron ganados fácilmente por las universidades privadas.
Es claro que los fondos concursables deben ir a las mejores instituciones. Pero congelar a las instituciones estatales y abrir fondos concursables significa, en la práctica, favorecer a las privadas.
En Europa, las universidades son estatales y ofrecen educación gratuita y de alta calidad.
En Estados Unidos hay tanto universidades estatales como privadas. Y las estatales están entre las más innovadoras.
En la primavera de 2015, U.S. News hizo una encuesta entre los funcionarios top de las universidades para identificar a las universidades que están haciendo las mejoras más innovadoras en términos de plan de estudios, profesores, estudiantes, vida en el campus, la tecnología o las instalaciones.
De las cinco universidades que recibieron el mayor número de nominaciones, tres son públicas:
1 Arizona State University—Tempe (Universidad pública)
2 Stanford University (Universidad privada)
3 Massachusetts Institute of Technology (Universidad privada)
4 University of Maryland—Baltimore County (Universidad pública)
5 Georgia State University (Univesidad pública)

La Universidad Peruana, fundada bajo el predominio del pensamiento teologal y dogmático de la Iglesia, apenas pudo trascender éste en los años de la lucha por la independencia política respecto de España . Y en la primera república se convirtió en la institución reproductora de los cánones extranjeros.No se definió como una universidad para servir al desarrollo de la inteligencia y de la transformación social de nuestro país. La producción científica y tecnológica estuvieron siempre ausentes de sus aulas.Los años 70, con la reforma educativa impuesta por la dictadura militar, se produjo su masificación, como una especie de reivindicación propalada por las izquierdas, pero también vino su politización, el empobrecimiento académico mayor y fuente de ideologías que no marcaron un rumbo certero para el rompimiento de su ostracismo , manteniéndose así hasta los 90. Fujimori que proviene de la Universidad Estatal, y que tuvo cargos de importancia allí, una vez Presidente, arremetió con la privatización, arrinconándola definitivamente. Atravesada por la ideología criminal del senderismo, la universidad pública fue satanizada por casi todos los sectores de la sociedad y especialmente por los gobiernos de turno. Y el cuerpo académico, mayoritariamente mediocre, se escondió en el contubernio, en la repartija de su magro presupuesto,La ciencia y la tecnología ha sido tarea sólo de unos pocos. Hoy la historia nos reclama asumir el reto de convertir a la Universidad Pública en la asesoras científica y tecnológica de los gobiernos y de la sociedad peruana. ¿Lo hará el nuevo gobierno?. ¿Lo permitirá la inteligencia que aún queda en las universidades del Estado?. La mayoría de ellas, aún las emblemáticas, se mantienen sumidas en su crisis histórica interna y en las contradicciones que ha generado la vigencia de la nueva Ley Universitaria que, sin ser perfecta, ha chocado con intereses creados dentro de la universidad y que nada tienen que ver con el PRINCIPIO DE LA AUTONOMÍA a la que tanto se aferran, viciándola y desvirtuándola.
ABELARDO SIERRA CONTRERAS – Docente Universitario y Superior-Investigador-Lima-Perú.
Los estudios en la Universidad e Instituciones de Educación Superior, tanto públicas y privadas en el Perú, siempre han estado inmersos en la mediocridad y en la incapacidad. Por un lado, las Universidades Públicas han creado sus intereses personales y de grupo, la cual constituye su primer objetivo para ellos, no se preocupan por la mejora del nivel académico, la implementación adecuada de la tecnología, plana docente, trabajadores administrativos, prima la improvisación, etc.; por otro lado la Universidad Privada en general, sólo tiene por finalidad el lucro; al igual que la Universidad Pública no le interesa el avance científico, tecnológico; la investigación de la ciencia, de la tecnología y la innovación.
La Universidad y los Centros de Educación Superior Peruana en general, no están interesadas y desconocen si sus alumnos egresados, laboran en lo que estas los capacitaron. Es decir el nivel académico responde a la realidad económica y empresarial del país. Las mallas curriculares se encuentran desactualizadas, desfasadas y no responden a la realidad y las necesidades de las empresas, tanto privadas como públicas.
Sólo las Universidades Privadas de «élite» forman estudiantes y profesionales de «élite»; y, para llegar a ello las familias de ingresos medios hacen grandes esfuerzos para mantener a sus hijos en esas Universidades y Centros Superiores de «élite». Esta situación explica claramente el carácter discriminatorio y segregacionista de la Universidad y los Centros Superiores privados en el país.
En consecuencia, si las Instituciones Educativas (Universidades e Instituciones de Educación Superior) del Perú; no formen estudiantes y profesionales para la productividad, la competitividad, la innovación; sumado a ellos los valores éticos y morales; nuestro país siempre estará ubicada en el «patio posterior» (país subdesarrollado) de un mundo globalizado, denominada «Aldea global». En otras palabras nunca alcanzaremos el ansiado y esperado crecimiento sostenido y el desarrollo económico y social. Por tal, nuestro bienestar social general, siempre será un ideal inalcanzable.
La Universidad en general tiene mucho por hacer en el Perù, lamentablemente intereses externos e internos no se lo han permitido. La Universidad Pùblica o Estatal, se encuentra en crisis permanente desde hace dècadas. La politizaciòn es el denominador comùn. Salvo honorables excepciones, de Universidades especializadas, y de algunas Facultades en las otras, la ciencia y la tecnologìa brillan por su ausencia. Los ùltimos avances cientìficos y tecnològicos estàn reservados para una camarilla enquistada, y que se acomoda y reinventa con cada cambio de gobierno. Concuerdo casi enteramente con lo expuesto por Jorge Lincoln Ruiz Tejedo. A nivel mundial e incluso continental, nuestras universidades, salvo honrosas excepciones contadas con los dedos de una mano, no aparecen entre las primeras 1,000, y ninguna aparece entre las primeras 100 a nivel mundial, ni entre las primeras 10 a nivel continental. Por eso, se necesita de liderazgo a todo nivel, desde los distintos departamentos acadèmicos, facultades y universidades, que compitan entre sì, y que presenten buenos proyectos y mejores logros, para que tanto el sector pùblico como el privado financien adecuada y debidamente a nuestras creadoras del conocimiento cientìfico, tal como sucede en los paises desarrollados.
completamente de acuerdo pero, pasemos de la crítica a la acción, la corrupción campea en casi todas las universidades,y nos convertimos en cómplices al no denunciarla ,sea por temor o por cálculo político,.Hagámos de las aulas el foro de denuncias de los casos de corrupción, sembremos en los estudiantes el germen de la rebeldía causal y que su justa protesta sea el motor que impulse el cambio cualitativo de la actual docencia anodina y mediocre ( con las honrosas excepciones ).Los cambios deben darse a partir de la captación de cuadros docentes de excelente capacidad académica escogidos entre los estudiantes del tercio superior con inclinación hacia la docencia. y la investigación .La ley universitaria debe contemplar este requisito para la docencia superior con el respectivo incentivo económico.
Concuerdo casi en su totalidad con las apreciaciones de Josè Lincoln Ruiz Tejedo
Mientras exista indiferencia por parte del MEF por mejorar las remuneraciones de los docentes universitarios, mientras se siga manteniendo en la Universidades el criterio de no convocar a plazas de docentes asociados y principales y se sigan cubriendo comisiones organizadoras, solamente con criterio de ayudar a los allegados y no se evalúe objetivamente el trabajo que realizan. La Universidad peruana seguirá en debacle, a pesar de haberse dado una nueva Ley que presuntamente busca la calidad en la educación universitaria.
Me parece un comentario muy acertado Manuel. El problema de las universidades en general, y la estatales, especialmente, es complejo, dificil de resolver, porque la mayorìa de los que conocen su problemàtica de corrupciòn y mediocridad se hacen de la vista gorda, porque o estàn coludidos con ellos y son parte de la mafia enquistada desde hace años, formando una red o telaraña muy densa y ramificada, o por temor a hacerse problemas, callan, y su silencio los hace tambièn còmplices de la corrupciòn, la rapiña o la mediocridad inherente al nepotismo, que en muchos casos es una de las aristas del problema, que hace que entre ellos se tapen, se apañen sus inmoralidades y latrocinios subrepticios. En fin, que no es tan fàcil, poder probar abierta y fehacientemente ante las autoridades o los tribunales, los delitos, las coimas, los cohechos, los chantajes. Se necesita mano dura, pero justa para acabar con tanta podredumbre, que lastra, que obstruye o impide el desarrollo y el progreso cientìfico que deberìa ser el fin supremo de la Universidad Peruana en su conjunto, y en especial de la Universidad Pùblica o Estatal.