Promesas de mano dura como solución al problema de la delincuencia callejera solo traerá frustración y una mayor desconfianza en los partidos políticos que, para ganar votos, engañan al electorado.
Los jóvenes son atracados al llegar a sus domicilios, en los microbuses, etc. Para impedir eficazmente la delincuencia callejera con represión se necesitaría un policía cada diez metros en el Perú. Eso no es factible.
La inseguridad ciudadana, la minería y las empresas informales tienen su origen en el abandono por parte de los gobiernos de las escuelas, colegios y universidades estatales, lo que no permite formar profesionales y emprendedores capaces de crear empleos de calidad.
La congelación del número de vacantes en las universidades estatales deja sin empleo a millones de jóvenes de 16 a 20 años.
Las pésimas remuneraciones de los profesores estatales les obligan a trabajos suplementarios en desmedro de la calidad en la formación de los alumnos que alcanzan una vacante. Así, los egresados no salen formados para generar empleo.
Se necesita generar productos con alto valor agregado para la exportación. Ello se logra con personas altamente calificadas. Sin embargo, a un profesional con doctorado y posdoctorado, con 12 años de formación, que quiere regresar al Perú y trabajar en la Universidad Nacional de Ingeniería, por ejemplo, solo puede ganar 1500 soles al mes. Esto es la mitad de lo que gana un policía con un año de formación. Los jóvenes graduados capaces se van a países que respetan su formación.
Es necesario comprender que un plan serio basado en la educación tiene resultados por lo menos en 15 años. Pero si no se empieza ahora, el problema de inseguridad se agravará.
La mano dura funciona contra la alta delincuencia y la corrupción, que es precisamente donde pareciera ablandarse la mano. El mensaje que llega a los jóvenes es que infringiendo las reglas pueden ser millonarios.
En ese marco, los maestros y profesores universitarios están en la obligación patriótica de hacer docencia política para formar ciudadanos que identifiquen a los políticos mentirosos, para que sean excluidos de la carrera por cargos públicos. De lo contrario, seguirá desvaneciéndose la confianza en la democracia.
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Lamentablemente, para Keiko la solución es enviar a los delincuentes a más de 4000 m de altura, o sacar a la Fuerza Armada a las calles. Mientras tanto, la policía compensará sus bajos sueldos con el «cachuelo» del 24 x 24. Según ese criterio los científicos deberíamos ir comprando un Taxi para hacer lo mismo.
En el segundo debate, KK no dijo una sola palabra sobre la Universidad Peruana.
Demagogia pura. Se requiere soluciones a corto y mediano plazo que no son por nada desalentadoras pues es casi imposible que un Presidente vuelva a ser tan mala gestión en materia de seguridad como el señor Ollanta Humala.
En cuanto al tiempo que tomará, incluso si hubiera decisión política para afrontarlo, hemos de observar que la desconfianza (en la seguridad o en la honestidad política) es un proceso exponencial, de fuerte realimentación positiva, mientras que la adquisición de confianza llega a ser como mucho de avance lineal por tramos para cada individuo y se mantiene revisado de generación en generación…., lo que me hace pensar que, a menos que haya un evento social muy traumático, el tiempo que habria de ser necesario mantener esa determinación política ha de ser de entre 25 y 30 años.
Así pues para esta, como para cualquier otra revolución pacífica de orden social, se trata de preparar a al menos dos generaciones, y estar dispuesto a morir sin haber visto el objetivo que se quiere alcanzar. A pesar de ello, o quizá justamente por ello, este es el mejor esfuerzo que podemos hacer por nuestra especie, hacer a cada individuo consciente de su rol como ser social y universal.
Ofrecer construir más cárceles, para encerrar a los delincuentes avezados. O decir que no le temblará la mano para declarar en emergencia a Lima y sacar a las FF.AA a las calles, pretendiendo así frenar el avance, crecimiento e incesante actividad del crimen organizado, es simplemente un signo clarísimo de incapacidad y falta de conocimiento objetivo de la realidad.Una muestra de AUTORITARISMO, DE PREPOTENCIA, DE UNA CONCEPCIÓN DICTATORIAL DE COMO TRATAR LAS COSAS.Allí está, posiblemente, la herencia genética del padre que actuó así en el pasado para culpables e inocentes.
¿Por qué no construir y abrir más escuelas y mejorar a las existentes ?. ¿Por qué no impulsar una masiva y planificada creación de fuentes de trabajo para los segmentos más pobres de la sociedad , con escuelas, colegios, institutos y universidades que formen profesionales y técnicos, con ciencia y tecnología, acorde con la maravillosa biodiversidad de nuestro territorio y sus demandas sociales?.
El combate de la delincuencia, efectivamente está en la formación y generación de empleo.
El problema de la educación está de que «no forma empresarios, ni muchos líderes» para generar ni siquiera su empleo de él, sino ser un empleado más de oficina. Todas las autoridades: central. regional y locales, son incapaces de generar empleos sustentables y sostenibles en el tiempo; en clara y abierta transgresión de sus propias normas orgánicas. Por eso siempre termino diciendo: «NO HAY NADIE QUE HAGA CUMPLIR LA LEY», por lógica el que cumple con la Ley debe ser sancionado, tampoco existe…
Ahora, ¿de dónde vienen, dónde están, a dónde van y con quiénes viven los delincuentes? ¿Acaso no están con sus familias, no están en una sociedad, en un barrio, anexo, distrito, provincia o capital de región?
Eso de mano dura es un cuento…, con más policía, serenazgos, etc., eso no es solución… los candidatos ni sus «asesores» a pesar de ser ex ministros del interior, etc., no tienen ni la menor idea, ¿por qué? porque ellos no viven el problema, más generan más problemas…
El profesor, se forma y ha escogido esa profesión para servir y no para hacer rico, además no trabaja 8 hrs. al día, el día tiene 24 horas. Lo que pasa, no quieren vender papa… todo quieren fácil, no tienen «vocación de servicio»…
Y los delincuentes con uniforme…
Cuando hablamos de la inseguridad ciudadana debemos distinguir dos escenarios, uno en el corto plazo y otro en el largo plazo. Es utópico pensar en al menos disminuir la delincuencia a través de mejores ciudadanos y programas sociales del Estado, eso está muy bien desde el punto de vista teórico, pero los resultados se verían en unas dos generaciones, mientras tanto nos vamos al despeñadero. Hay que pensar en cosas concretas en el corto y mediano plazo, y no tener tanto miedo a cierto autoritarismo; como decía un conocido historiador, en el Perú es tal indisciplina a todo nivel (cada uno hace lo que le da la gana), que requerimos de un presidente autoritario, pero que sea inteligente, patriota y sobre todo justo, y he ahí el problema.
Hacer mas cárceles no es ninguna solucion. Un delincuente en actividad, deja de hacerlo cuando cae preso, y pasa una temporada de vacaciones en que no hace absolutamente nada, ya que tiene donde vivir y alimentarse gratis, por tanto el encarcelamiento no conlleva ninguna disuasión. Lo que tiene que hacerse es en primer lugar proporcionarles un castigo físico, y luego obligarlos a trabajar para que paguen su estadía en la cárcel. Es frustrante para el común de la gente, porque no se implanta la pena de muerte para un sicario, si justamente su ocupación es matar a sueldo; se que ello es posible, pero muy complicado desde el punto de vista de su aplicación. Para sujetos como estos y otros criminales sanguinarios, al menos debiera haber los castigos físicos y el trabajo forzado, que es mucho mas disuasivo que holgazanear en una prisión. Existe mucho que decir y explicar sobre el particular, pero este foro es muy pequeño para ello.
El problema nace desde que la madre del posible futuro delincuente sale embarazada, posiblemente de un hombre que la abandona al saber que la embarazò, o de un tipo borracho que viola a su mujer la golpea constantemente incluso estando embarazada, o de una mujer que quiso abortar y no lo logrò, o de una mujer que regalò su hijo al nacer, o, peor aùn lo dejò abandonado en la calle o en un basurero. Estas podrìan ser algunas de las formas en que se gestan a los futuros delincuentes. Los futuros delincuentes y los que ya existen, son niños, o lo fueron alguna vez, maltratados desde el primer momento en que fueron concebidos, o desde que nacieron, y fueron mal nutridos tanto fìsicamente como emocionalmente por sus madres o familiares, deviniendo primero en niños amorales, resentidos sociales, amargados, que ven a la sociedad como a su enemigo. Luego crecen y seguramente tiene mal desempeño escolar, si van al colegio, al cual abandonaràn muy pronto, antes de culminar la primaria o los primeros años de secundaria. Entonces: ¿Cuàl es la soluciòn real a mediano y largo plazo? NO es sencillo, porque implica que el Estado tenga otra mirada, otra visiòn de la Sociedad, en la que las MUJERES se empoderen, y no se conviertan en objetos ni mercancìas sexuales, para empezar, y que sus hijos,. es decir los niños deben venir al mundo de manera responsable, planificada, NO al azar, como hasta ahora. Luego, a los niños recien nacidos hay que darles todos los cuidados que merecen por ser vidas humanas valiosas, que pueden ser grandes personas o pequeñas personas (delincuentes). Entonces como conclusiòn: La mejor soluciòn serà la que busque solucionar el problema del embarazo no deseado, y del binomio MADRE-NIÑO, siendo la familia la parte fundamental que debe acompañar la formaciòn de los niños. Un niño bien formado muy dificilmente serà un delincuente. Desde que nace un niño, los miembros de la Sociedad tenemos 15 años cuando menos para formar una persona de bien, o en su defecto estaremos formando a los futuros delincuentes: raqueteros, sicarios, marcas, narcotraficantes, etc.
Bueno, me parece un excelente analisis de nuestra realidad que debemos compartir y difundir por todos los medios del que estoy totalmente de acuerdo