La actitud de las autoridades electorales ha permitido que la prensa se concentre en el candidato Julio Guzmán, lo que permite que su imagen de oposición a los partidos que gobernaron sea conocida por más electores.
De acuerdo a la hipótesis que hemos adoptado, los electores votarán por el candidato que más condene a esos partidos, en especial al saliente.
En consecuencia, el JNE, poniendo en duda la legalidad de su candidatura, ha favorecido a Guzmán. Si mañana 16 de febrero no le de pase, se convertirá en el abanderado de los «antisistema». Si eso ocurriera, Guzmán apelará y ganará aún más votos. Y si le da pase saldrá como victorioso en su enfrentamiento al Gobierno.
En suma, gracias a las autoridades electorales, Guzmán aumentará su carga electoral, perfilándose con mayor nitidez como el contricante de Keiko Fujimori, quien trata de fortalecer su imagen anti Humala, del que ha dicho «traicionó a los peruanos» y recientemente sugiere que el gobierno permite agresiones contra los que participan en sus manifestaciones. 
