El semillero científico Ceprecyt fue la primera institución peruana que tomo en serio el peligro que venía. El 4 de febrero dio la voz de alerta, el 29 de febrero cerró sus puertas y desde marzo se puso modo virtual.

Hasta ahora no nos han explicado por qué tardaron en tomar medidas drásticas, para parar en seco al enemigo invisible. El 4 de febrero, publicamos