Julio Urbina, de niño lavaba carros, hoy es profesor de la Universidad Estatal de Pennsylvania: mi vida ha sido como una escalera (con muchos peldaños)

Vivía en un callejón de Barranco y su amor por la ciencia lo ha convertido en un profesional de éxito internacional. Para los jóvenes que piensan en su futuro, les presentamos esta entrevista.

Modesto Montoya: ¿Todavía existe el callejón de viviste en tu niñez?

Julio Urbina:  Claro, obviamente, todavía existe el callejón.  En la calle Dávalos 250 Interior 5 Barranco. Ese es mi callejón, allí viví toda mi vida y de ese callejón me vine a Estados Unidos.  La vida que pasé en Perú fue en ese callejón y el resto de mi vida en Estados unidos.

Modesto Montoya:  No hubo más intermedio ¿Cómo lo hiciste?

Julio Urbina:  Es un proceso. pero mi papá y mi mamá pese a que tenían poquísima educación, siempre nos inculcaban estudiar.  Mi papá siempre leía el periódico, La Prensa recuerdo, compraba La Prensa y luego que terminaba lo tiraba, yo lo recogía y me ponía a leer. Mi papá me enseñó a leer, yo recuerdo mucho eso porque de chiquito antes de ir al colegio aprendí a leer porque mi papá me enseñó el abecedario, se sentaba conmigo y me decía esta es la a la b’ entonces cuando fui al colegio  a transición, primero de primaria, transición se decía en ese tiempo, yo ya sabía leer y también me enseñó un poquito de matemáticas, lo básico sumar, multiplicar, lo elemental, entonces cuando ingresé al colegio, también en Barranco, a tres cuadras,  Colegio Manuel Montero Bernales, colegio público, yo ya sabía leer y sabía multiplicar más o menos.  Me aburría cuando estaba en transición, cuando empezaban a enseñar con el libro Coquito recuerdo, no sé si existe todavía, te enseñaban el abecedario, amo a mi mamá y esas cosas. En ese colegio había buenos profesores que captaban, veían que tú tenías cierta aptitud, entonces te daban más oportunidades. Mi primer encuentro fue ese. Obviamente no tuve digamos la oportunidad de tener tíos profesionales, al menos no lo sabía en esa época, pero más tarde descubrí que sí he tenido tíos profesionales, pero por alguna razón olvidaron a mi papá y a mi mamá, en fin ese es otro tema. 

El colegio siempre me gustó, no sé si es natural pero debido a esa anécdota que describo de mi papá que me gustaba leer el periódico, siempre me gustaba aprender, desde chiquito.  Recuerdo mucho había un profesor que siempre me decía tú debes aprender más, hay concursos. Recuerdo que una vez concursé en un concurso de cuentos, escribí mi historia pensando que iba a ganar y casi lloré porque no gané.  Y mi pregunta siempre era ¿qué me falta? De chiquito siempre decía y ¿por qué él sabe más que yo?.  Recuerdo también que un amigo me enseñó Origami, él sabía hacer esas cositas, esos papelitos entonces yo decía ¿de dónde sacas tú? y ¿por qué sabes tú y yo no sé? ¿Por qué sabes tú más que yo? Esa pregunta natural que siempre me nacía desde niño.

Obviamente cuando ya crecí y me vuelvo adolescente empiezo a despertar. Y de chiquito cuando estaba en el colegio también, porque mi papá no tenía trabajo, trabajábamos de jardineros, limpiando casas, limpiando carros, en Barranco en el malecón allí recuerdo empecé a trabajar en jardines, limpiando casas con mis hermanos, limpiando carros, por la zona donde vive Mario Vargas Llosa, por esa zona. Entonces trabajábamos allí y en una de esas casas que yo limpiaba, una señora tenía muchos libros, ya conté también en la entrevista anterior como es que llego digamos al inglés, esta señora me anima mucho, me da la oportunidad, la señora Bertha Burns recuerdo que enseñaba en el ICPNA.  

Ya conté eso como me ayuda ella con la beca, estudié gratis inglés y ella tenía una cuñada la señora Lucy Jochamowit, pariente del corredor, que también era profesora en el ICPNA.  Yo trabajaba limpiando la casa de la señora Bertha y ella me dice mi cuñada necesita también alguien que la ayude a limpiar la casa, ella vivía en Chorrillos y les cuento esto porque la señora Lucy es la que se toma el tiempo cuando después que yo terminaba de limpiar me decía hijito, ¿Qué vas a hacer con tu vida? Yo ya tenía 13 o 14 años. Yo le digo la verdad no sé.  Pero ¿qué vas a hacer con tu vida? Que vas a estudiar. ¿Qué te gusta?.  A mi me gusta bailar, por las películas y me dice ¿pero que vas a estudiar? Y la verdad, esa pregunta nadie me la había hecho, Bueno, algo pues estudiaré. Pregúntale a tu papá. Regreso a mi casa y le pregunto a mi papá y me dice tú tienes que estudiar Medicina porque allí es donde está la plata. Y entonces la señora Lucy siempre me preguntaba y me decía ¿le has preguntado? Si, dice que Medicina. ¿Pero tienes vocación? me hacia esas preguntas que nadie me las hacía. Me preguntaba si tenía vocación. ¿Has ido al hospital? Yo le decía si, si, si. Como yo siempre tenía que ir a limpiar y luego de limpiar la señora me hacía galletitas, se sentaba conmigo, me preguntaba y le agradezco muchísimo que se haya tomado el tiempo de dedicarme.

Un día me dice: Julio tengo este televisor que está malogrado, crees que lo puedas arreglar?. Y yo le digo claro. Y sin saber empiezo pues abrirlo, veo y me fascinó ver lo que había en el televisor que ella tenía. Lo limpié, tenía mucho polvo y empezó a funcionar.  Cuando regresé a mi casa, por esa oportunidad, mi papá tenía una radio viejita de tubo, chiquita en la que escuchaba las noticias. Sin pedirle permiso también lo abrí y empecé a ver qué había y había tubos, había cosas que prendían y era muy parecido de lo que había en el televisor que la señora me había dado, pero no era lo mismo. Y yo decía por qué este no muestra figuras. 

Entonces la señora Lucy, me pregunta luego de muchas semanas, ¿Le has preguntado a tu papá? Si le dije, he ido al hospital y yo no puedo estudiar medicina, sangre no puedo. ¿Qué vas a hacer a hacer? La verdad, no sé. ¿Qué te gusta en el colegio?. Yo le digo todo ¿En qué eres bueno?  Yo era bueno en todo. Era primer puesto en el colegio, en secundaria estuve también en Barranco en el colegio Enrique Arnáez Naveda, colegio público y siempre hacía de todo, estudiaba de todo era bueno para todo, siempre estuve en primer puesto.  Y me dijo ¿te gusta matemáticas? Sí, claro por supuesto, es fácil. Entonces, debes estudiar ingeniería, pero estudia ingeniería electrónica, que es la carrera del futuro. Eso fue lo que ella me dijo y tienes que estudiar en la mejor universidad del Perú que es en la Universidad Nacional del Perú, allí tienes que estudiar.  Además, tú no tienes plata para pagar tú tienes que ingresar y no tienes plata. A través de ella es que me promueve digamos esa conversación sencilla y le agradezco enormemente, como una conversación sencilla puede transformar la vida de una persona.

Modesto Montoya: Tú captabas todas las ideas que te llegaban.

Julio Urbina: Sí, todo lo que me decía y no solamente esto, la señora era tan buena que a las pocas semanas me trae un examen de admisión, yo ya estaba en IV de secundaria y me dice resuelve hijito a ver si te sale.  Yo miro y digo esto debe ser fácil y ningún problema pude resolver.  Ni uno solo pude resolver. Y me pregunta ¿y cuántos has hecho? yo le digo ninguno.  Yo estaba en IV de secundaria y allí las cosas del destino ocurren.  En el colegio, tenía un profesor de Educación Física que nos pregunta ¿Qué van a hacer con su vida chicos? El próximo año ya acaban, ¿Qué van a hacer?  Yo levanto mi mano y le digo yo voy a ser Ingeniero.  Y ¿en dónde vas a estudiar? En la Universidad Nacional de Ingeniería.  Ah, me dijo ¡Y en la UNI!, quedó sorprendido. Me dice tú sabes que el examen de admisión es difícil.  Le digo sí, ya intenté con este folleto. Me dice, pero hay un concurso en la academia SIGMA para dar becas, si quieres yo te llevo y te apunto. Ya pues, le digo, vamos.  Me apuntó, me registró y me llevó al centro de Lima a la Academia SIGMA que estaba en la calle Emancipación creo por allí, cerca de la Plaza San Martin, en esa calle habían muchas academias.  Y cuando voy me inscribe y al salir de la Academia veo muchos libros de Aritmética, Geometría, esos libros que se vendían en la calle.  Y veo y el profesor me dice acá te han dado el syllabus, tienes que estudiar esto, y allí están los libros, yo te puedo regalar uno pero no tengo para regalarte más. Y allí me puse a pensar y ahora cómo hago.  Y me compré con lo poco que había ahorrado lo que pude comprar y me fascinó, me transformó las matemáticas, los problemas que te describen en esos libros, recuerdo que eran libros de la Academia SIGMA, de muchas academias que había en esa época.  Los problemas eran increíbles, era como entrar a otro mundo. Los libros eran fascinantes, ver esos problemas que nunca me habían enseñado en el colegio, pero lo que más me agrado de esos libros, es que yo decía pero acá sí te enseñan lo que en ese examen no podía contestar.  Bueno, concursé, mi hermano me ayudó me dieron una beca parcial, gané una beca después. Fui a otra academia, a la academia ALFA porque este concurso fue en octubre recuerdo cuando estaba en IV de media. Y la beca empezaba en abril del próximo año, cuando empezaba V de Secundaria, era un anual, paralelo al colegio secundario que yo iba. Pero los tres meses de verano mi hermano Pancho, el segundo de mi familia que me ayudó mucho, me apoyó mucho, me dijo ¿por qué no te vas a una academia de verano y allí aprendes algo?.  Me fui a la academia ALFA, que estaba por allí también, era un curso de tres meses para entrar a la UNI decía. Yo estaba en IV de secundaria para entrar a V, ese verano fui, fueron tres meses intensos había que ir tempranito hasta la noche. Los profesores eran increíbles, los estudiantes, todo el mundo determinado a ingresar.

Modesto Montoya: Claro, era un concurso tremendo, todos tenían que estar estudiando sino se iban.

Julio Urbina:  Exacto, pero esa experiencia de tres meses me permitió conocer a otros amigos, mi amigo Jhonny que es profesor en la UNI ahora, él también hizo su doctorado en Alemania. Nos conocimos, él tenía un hermano mayor que también había venido de Estados Unidos, entonces a través de estas conexiones me permitió conocer otras cosas más.  Bueno, haciendo forward porque no tengo mucho tiempo para contar, todo esto es una serie de muchas cosas, ingresé a la UNI.  En la UNI es otro mundo, yo siempre digo son step functions, en la vida he tenido step functions (funciones escalera) de la Secundaria a la UNI es un step function, es un salto porque en la UNI es otra cosa, yo no tenía a quien preguntarle qué cursos llevo.  Porque hay toda una estrategia, para estudiar hay una estrategia.  Hay que saber matricularse en qué curso, como dividir tu tiempo, evitar que te jalen.  Yo no sabía, por ejemplo, que si a uno le iba mal en un curso se podía retirar, ese concepto no existía nadie me lo dijo, cuando ya fue muy tarde, me jalaron en Geometría Descriptiva recuerdo, era un curso bien raro y me jalaron. Nunca me habían jalado, en mi vida y eso me chocó mucho.  Porque hay profesores en la UNI que son muy buenos, pero hay profesores que son digamos muy sádicos. El profesor de Geometría Descriptiva recuerdo era el Profesor Miranda.   El profesor Miranda miraba y decía cachimbos ja, ja, ja, cachimbos pasan a la tercera por si acaso. Entonces es una mezcla, no me quejo, lo cuento como anécdota, porque todos estos miedos que te crean te forman cierta defensa, entonces uno navega dentro de la UNI y sobrevive. Hay muchas amistades, también hay celos, como ser humano, es una comunidad interna, humana, obviamente uno hace muchas amistades.  

Modesto Montoya:  Déjame que te cuente, medio minuto.   Un estudiante de la UNI como tú así excelente, pasó exámenes y el profesor, igual que éste que conociste decía los cachimbos acá no pasan, pasan excepcionalmente.  Los amenazó a todos y fue el único que aprobó y el Decano lo llamó y le dijo ¿Cómo hiciste?  Bueno el profesor ha hablado, pero yo no le hice caso. A veces los profesores meten miedo para jalar.

Julio Urbina:  Cuando uno es joven uno no lo sabe.  Entonces, navegué y luego uno se enfoca en los estudios, uno aprende muchas cosas.  Yo estoy muy agradecido por todas las oportunidades que tuve, las amistades que tengo, que he conocido y al terminar ¿Y ahora qué hago? Era la época del terrorismo, el Perú tenía el terrorismo fuerte en esa época y a las universidades públicas en aquella época nos miraban mal, pensaban que todos éramos terroristas, eres de la UNI de San Marcos eres terruco, era el estigma que te ponen, la sociedad peruana es muy cruel con el pobre.

Modesto Montoya:  Terruquean cuando quieren bajarse algo.

Julio Urbina:  Me imagino porque es la forma barata de desacreditar, eran unas épocas duras y en la UNI había demasiadas huelgas, entonces un día nos reunimos un grupo de amigos que estábamos cansados de tanta huelga y nuestra pregunta era pero esos líderes que protestan y todo, académicamente no están bien (porque hicimos nuestras averiguaciones y vimos que ellos no estaban bien). Y dijimos ¿Y cómo ellos pueden decidir por nosotros?  Entonces hicimos nuestra lista y ganamos, internamente ganamos e hicimos muchos cambios, fue un movimiento a nivel de toda la UNI en aquella época, en respuesta a todo ese cansancio interno que existía.  Pero obviamente hay un precio que pagar, yo recuerdo que mis notas cayeron y con las justas pasé.  Con las justas sobreviví, me jalaron dos veces en la UNI, Geometría Descriptiva en mi primer ciclo y en Termodinámica. Siempre digo que cuando me enamoré fue mi otra caída.  Son dos veces que me jalaron.

Modesto Montoya: Hay un colega que tenía su registro de notas de los 5 años, estudió matemática, decía mi promedio bajó 0.5 cuando me enamoré de tal chica, cada chica era medio punto de promedio menos.

Julio Urbina:  Eso pasa. Pero esa experiencia me dio mucha visión, aprendí mucho pero también aprendí una cosa, que la gente es muy mal agradecida. Luego de que uno hace ciertas cosas, la gente siempre se queja, entonces uno se pregunta para qué hice tantas cosas, para que hice todas estas cosas al final renegando nosotros hemos intentado hacer esto, lo otro, y al final siempre se quejan.  Pero lo otro era que ya tenía que preocuparme ¿Y ahora qué hago? ¿En qué voy a trabajar? Oportunidades de trabajo no había en el Perú, sobre todo si eras de universidad pública como decía el estigma del terrorismo siempre te ponía una frazada encima y te negaba ciertas oportunidades. Entonces pero allí hubo un aviso recuerdo que pusieron chiquitito para practicar en la Radio Observatorio de Jicamarca, postulé y un requisito primordial era saber inglés. Y yo felizmente sabía inglés.  Pasé, di el examen, siempre cuento esto recuerdo cuando el Dr. Woodman me entrevista, yo no sabía quién era él, me hizo una serie de preguntas y yo le contesto por supuesto, como no voy a saber hacer un amplificador, me está insultando. Le dibujé un amplificador, ya, me dice. Empecé a practicar y era un ambiente raro, raro en el sentido bueno, de la universidad a esta institución que es la Radio Observatorio de Jicamarca, donde se investiga y donde había muchas de las herramientas que yo no tenía. Y, sobre todo, un consejo importante que me dio el doctor Woodman fue Julio acá tú tienes libertad de hacer todo lo que quieras.  La única excusa que no acepto es que me digas que porque no tengo no he podido hacerlo, lo que te falta pide, lo que no hay pide, yo lo compro. Así de simple. Y así fue.  Yo compré libros, software, le pedí ya hasta mucho.  Y allí me di cuenta que no había aprendido bien las cosas porque recuerdo que mi primer proyecto fue diseñar una antena Yagi de 50 megaciclos. Me dijo que la impedancia sea de 50 ohmios exacto. Me dijo antes de empezar a hacerlo tienes que simularlo y había un software que se llamaba NEC Numerical Electromagnetics Code para simular y es así como empiezo. Había aprendido FORTRAN en la UNI entonces sabía más o menos FORTRAN y empecé a apreciar este programa NEC que utilizaba este programa FORTRAN para diseñar y el Dr. Woodman me dijo enséñeme cuando esté listo y me avisas; y, como no me salía los 50 ohmios, yo no le avisaba. Entonces pasaron como dos o tres semanas y viene, se sienta a mi costado y me dice muéstrame lo que has estado haciendo. Ya te salió.  No, no me sale. Cómo que no te sale, a ver muéstrame. Le muestro y me salía 47 y tanto, no llegaba a 50 y me dice pero allí está, 47. Y yo le contesto pero no es 50, usted me ha dicho 50. 

Modesto Montoya:  Estabas hablando con un físico no con un matemático.

Julio Urbina: Pero está bien me dice, es suficiente, está cerca, tanto te has demorado, implementa, construye, habla con la persona (porque había técnicos que nos ayudaban a construir) habla con él e implementa, 47 o 48 es igual.

Allí aprendí demasiadas cosas con el Dr. Woodman, me dio muchos consejos increíbles, me demoraría contar tantas cosas.  Construí y cuando empecé a medir, cuando yo tocaba la antena y ponía todas mis cosas que había hecho, medía casi exacto 50. Pero cuando yo me iba, cuando no tocaba la antena se bajaba. Y me daba mucha vergüenza, yo no sabía cómo explicar esto, el fenómeno electromagnético, miraba mis cosas y me decía ¿Pero qué falta acá? El Dr. Woodman viene y me pegunta ¿Has medido? Me dio vergüenza contarle que solo sacaba 50 ohmios cuando yo la tocaba.  Estas antenas el objetivo era llevarlas al Antártica donde era el proyecto principal. El Dr. Woodman me fastidiaba, me decía, bueno, tendrás que pedir a un pingüino que toque la antena para que tengas tus 50 ohmios; esto es natural, es acoplamiento y me explicó esto es lo que está ocurriendo posiblemente; eso me fascinó, todo tiene una explicación y lo que yo hago hay una razón.  Bueno, esa es una de tantas anécdotas. 

A Jicamarca llegaban estudiantes de todo E.E.U.U., de muchos países a hacer experimentos. Yo hablaba inglés, les preguntaba ¿Y cómo es por allá? Además, el Dr. Woodman me dijo cuando yo ingresé acá máximo yo te recomiendo que estés 3 o 4 años a lo más y luego tienes que irte a estudiar, te aconsejo que te vayas a estudiar, pero yo tenía miedo, pensaba, pero irme yo no tengo plata, uno siempre pone pretextos, uno inconscientemente pone sus trabas internas.

Modesto Montoya:  Un mecanismo psicológico de defensa.

Julio Urbina: Claro, pero como había estudiantes de Estados Unidos, Japón, de Europa yo les preguntaba ¿y cómo es allá? ¿y qué cosa hay que hacer? ¿y cuánto cuesta? y me contaban, pero yo no entendía muy bien como era esto de ir a estudiar, que te pagan, y las becas y esas cosas y el proceso de admisión que es bien complejo y las cartas de recomendación. Bueno, al final luego de conversar mas o menos armé además yo siempre consultaba al Dr. Woodman, él me contestaba y me decía sí y lo tienes que hacer así, hay ciertas universidades.  Luego aprendí con el conocimiento que existía en esa época, no había internet, me compré libros, recuerdo que a algunos de los estudiantes que llegaban les decía ¿Me puedes comprar por favor y me lo mandas? Y así fue, me mandaron por correo, algunos yo los pedí también, a mí me sorprendió que llegaran mis libros a mi callejón, yo pensé que los iban a robar. Recuerdo que el cartero llegó con un montón de libros y mi mamá me dice Julio, te han llegado todos estos libros ¿para qué has comprado tantas cosas?.  Allí había por ejemplo información de las universidades, el ranking, una serie de cosas, un buen libro que tenía toda esta información y que uno de los estudiantes me había aconsejado cómpralo para que sepas y te informes.  Allí es cuando nace la inquietud de venir a E.E.U.U., yo apliqué para una Maestría porque me sentía inseguro, yo dije para el doctorado yo no soy bueno para eso. El Dr. Woodman me dijo No, aplica a las dos, maestría y doctorado porque si aplicas solo para Maestría no te van a dar beca, ayuda financiera, nada. Yo no entendía bien eso.  Así que apliqué a las dos.

Modesto Montoya:  Esa es la ventaja de la gente que ya tiene experiencia. Gente como tú como yo que llegan no saben absolutamente nada como es ese mundo, pero hay otros que saben perfectamente todos los caminos porque se los cuentan en casa y se van rápido sin problema.

Julio Urbina:  Exacto, es toda una estrategia, yo recuerdo mi gran problema era que te piden dos cosas: las notas de la UNI que no nos ayudan en nada. 

Modesto Montoya: Ha cambiado. Ahora hay notas para el extranjero, los que tienen 13 que es una buena nota en la UNI ahora les ponen A que es una buena nota en E.E.U.U. Han avanzado en eso.

Julio Urbina:  Qué bueno, me alegra mucha, eso es muy bueno, pero en esa época no había eso.  y lo otro era la carta de recomendación. Uno mismo tiene que escribir una carta que se denomina statement of purpose y hay que escribirla bien.   Pero las cartas de recomendación una se la pedí al Dr. Woodman y las otras dos cartas a profesores de la UNI, el problema que había era que no escribían en inglés y lo otro es ¿qué se pone en esa carta?, eso era lo que yo no sabía, ¿qué hay que poner en esa carta que va?.  Como dije, el Dr. Woodman me aconsejó mucho y me dijo en la UNI la nota tienes que explicarla de esta manera, tú explica que en la UNI es difícil, haz una distribución estadística de donde estas tú, haz tu figurita si quieres y es así como lo explico y a los profesores que les solicité que me escriban las cartas les pido que expliquen eso, porque de lo contrario no tendría chance.  Al final apliqué al MIT, la CALTECH, las que conocemos en el Perú y el Dr. Woodman me dijo, pero si no te aceptan allí ¿qué vas a hacer? aplica a la Universidad de Illinois que es una buena universidad. Yo dije ¿Illinois? ¿qué será? Nunca había escuchado de la Universidad de Illinois.

Modesto Montoya:  Es una de las más antiguas.

Julio Urbina:   Es como la Penn State donde, es una universidad enorme, muy buena universidad, la Universidad de Illinois, en Urbana Champaign. Me aceptaron en Illinois, me dieron la ayuda financiera con todo y ése era el concepto que no entendía por 5 años era 50,000 dólares por año era un montón de plata.  Lo que a mí me costaba creer es que me iban a pagar por estudiar, ese concepto me parecía raro.  Yo pensé que me iban a estafar.  Vine a Estados Unidos con miedo.  Porque siempre he tenido miedo en mi vida que me estafen, que se aprovechen de mi por la falta de conocimiento, por la falta de experiencia. Vine con temor, incluso también mis padres estaban asustados, con preocupación me decían te vas a ir solo.  Y así fue, me vine solo, con 50 dólares en el bolsillo; allí fue otra historia porque te pagan al final del mes y no al principio.  No tenía nada.  Pero las cosas del destino son interesantes.  Yo creo que si uno hace buenas cosas en la vida siempre te van a pasar buenas cosas. Las acciones buenas te crean buenos caminos.  Eso es lo más importante creo yo.  Tuve la oportunidad de sobrevivir, es todo un proceso largo de contar.  ¿Qué deseas que específicamente cuente?

Modesto Montoya:  Está muy bien.  Estás en Estados Unidos, ahora voy a contar a los alumnos, finalmente después de un proceso largo y no vamos a dar más detalles, eres muy competitivo, ahora eres profesor de la Universidad de la Penn State y además tú estás un poco trabajando para hacer, como dije al inicio, esta american connection con los estudiantes de Perú, Estados Unidos, traes gente de Estados Unidos al Perú etc. y viceversa. ¿Cómo va ese proyecto?

Julio Urbina:  Bueno, una vez que saqué el tenure (porque ya tengo tenure acá en Penn State), antes de trabajar en Penn State estuve por otras universidades. En el 2015 decidí ir al Perú, como parte de mi año sabático, concursé al programa Fulbright para profesores de E.E.U.U. Fui a la UNI, estuve 4 meses enseñando Ingeniería Electrónica. Lo quise hacer por dos razones, una personal y la otra obviamente profesional, devolverle algo al Perú, devolverle algo a la UNI por la educación que nos brindan gratis.  Y lo personal por mi familia, yo soy el cuarto de seis hermanos y pese a que nunca me han reclamado nada yo siempre me he sentido culpable de haber salido y dejar a mi familia, mis hermanos, mi mamá, esa responsabilidad de hijo siempre está allí. Mi mamá está envejeciendo y he querido pasar más tiempo con ella.  Esa fue la razón personal y la profesional como digo es devolverle algo al Perú, a la Universidad que nos formó.  Y dar oportunidades a chicos igual que yo porque en la UNI hay una mezcla, hay chicos de todo nivel socio económico diría yo y quise conectarme un poco más, porque yo quería establecer vínculos más formales con la universidad de acá de Penn State y con Perú.  En el año 2009 y 2010 cuando llegué a Penn State cuando estuve en los primeros años en Penn State, hubo una iniciativa interna de identificar países e instituciones a nivel mundial de cómo hacer la colaboración.  Y yo estuve en el comité para América Latina, hicimos recomendaciones en el 2010 pero de allí no se ejecutó mucho.  Entonces yo dije en el 2015 cuando fui al Perú a hacer mi año sabático traté de resucitar esto y vincularlo con mi Fulbright y promoví mucho.  Hemos hecho un acuerdo con la UNI y con la Universidad Católica para fomentar intercambio de profesores, estudiantes de los dos sentidos.  Lanzamos un proyecto Semilla en el 2017 y este año hemos lanzado uno segundo pero la pandemia nos ha puesto pausa, lo vamos a relanzar en el 2020 justamente para esto, para crear proyectos.

Modesto Montoya: Intercambio de estudiantes peruanos en Penn State y estudiantes americanos en la UNI y en la Universidad Católica.

Julio Urbina: Exacto. La idea era vincular profesores y que de allí empiecen como fondo semillita diferentes proyectos.

Modesto Montoya: En conjunto entre estas instituciones de colaboración de repente da lugar a publicaciones.

Julio Urbina: Exacto. Y a raíz de ello hemos iniciado muchos proyectos, por ejemplo un proyecto que se formalizó rápido porque hubo oportunidad, el presidente OBAMA inició un programa La fuerza de 100,000 a través del Departamento de Estado y creamos un programa en Perú con la UNI con Penn State y hemos llevado estudiantes de Penn State al Perú, y hemos trabajado muy de cerca con el  INICTEL con el profesor José Oliva y el profesor Juan Rodríguez de la UNI, en estos intercambios estudiantiles. He llevado varios profesores para fomentar estos vínculos, yo espero continuar esto. regresar al Perú enseñar en la UNI, conversar con los chicos hay muchos chicos de la UNI que han venido ya a otras universidades, siempre que me preguntan y siempre les contesto, les escribo, trato de hacer lo que yo puedo para orientarlos de la mejor manera, a veces me falta tiempo, a veces si me escriben y no les contesto no quiere decir que me he olvidado sino simplemente vuélvanme a escribir porque los correos se entierran. Me ha permitido devolverle algo al Perú, espero continuar con esta iniciativa, yo creo que es importante esa parte profesional y también humana de conectarse con nuestros compatriotas y darles oportunidad a los chicos jóvenes que tal vez en algún momento yo también las tuve hace muchos años.  

Un comentario

  1. Julio Urbina, como las etapas en la vida te forjan, pero si no ubieras encontrado esa guia (señora bertha) que ubiera sido. por eso es importante como lideres educativos y cientificos tratar de replicar esas oportunidades para los demas compatriotas que esperan esa guia y empuje. aun si vieras la realidad de las provincias donde hay potencial pero las oportunidades y sobre todo la guia es escasa o nula. por ende se debe implementar el curso de vocacion donde representates como ustedes dicten siquiera 1 hora (ahora via remota) y brinden estas oportunidades.

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