Alfredo Flórez Ariza, egresado de la UNI ahora en Berkeley: “La carrera científica es parte de un mundo maravilloso”

Alfredo Flórez, por el trabajo de policía, estudió en varios colegios del Perú, egresó como química de la UNI y su vida empezó a cambiar. Hoy está cursado su doctorado en la Universidad de California, Berkeley, una ciudad intelectualmente bien elevada, cerca de San Francisco. Lo hemos entrevistado para saber su trayectoria.

https://youtu.be/d0e73OQO7jI

Modesto Montoya:   Tú eres hijo de policía por lo que has viajado prácticamente por todo el Perú, por lo que tienes una experiencia nacional de vida.

Alfredo Flórez:  Así es. Desde que tengo memoria, a los 5 años aproximadamente, viví fue Moquegua. Tenía aproximadamente 5 años. Posteriormente estuvimos por Huánuco, Paucartambo (en Cusco) ya un poco mayor, entre mis 8 y 10 años. Durante mi adolescencia me establecí completamente en Lima, viví en Los Olivos hasta los 17 años y luego nos mudamos a Comas, Lima Norte, cerca de la UNI, hasta que salí de la casa de mis padres.  Siempre que pasaba por la UNI, desde adolescente, mi sueño era que un día podría estar allí dentro estudiando.

Modesto Montoya: ¿En qué colegio estudiaste?

Alfredo Flórez: Entre el primero y cuarto de secundaria estudié en dos colegios, básicamente. En el Alfredo Rebaza Costa, colegio estatal, y luego en un colegio particular que estaba en Fiori, que ya no existe. En quinto de secundaria mi papá decidió probar suerte y tratar de darme la oportunidad de estar en un colegio particular y me puso en el colegio TRILCE. La verdad tanto cambio no me hizo bien, no estaba bien preparado cuando salí del colegio y tuve que comenzar con la Academia.

Modesto Montoya: ¿Cómo era tu día normal de preparación?

Alfredo Flórez:  Me levantaba a las 6.30 a.m. preparaba mis cosas y me iba a la Academia de 8 a 2 de la tarde. Pero yo me quedaba en la biblioteca para repasar lo que habíamos estudiado en el día y estudiar un poco de letras que es en lo que los alumnos que postulábamos a la UNI flaqueábamos. Cultura general, historia, literatura, esas eran las materias que más nos costaba creo y a las que yo le dedicaba muchas horas.

Modesto Montoya: ¿Te fue bien en el examen de cultura general?

Alfredo Flórez:  Mi historia hacia la UNI fue de persistencia. Yo creo que un poco porque mi etapa escolar no la tomé en el momento oportuno con la seriedad que requería. Demoré aproximadamente 3 años para ingresar a la UNI y llegó un momento que incluso varios familiares -no mis padres- me decían “¿Oye, cuánto tiempo más vas a continuar?”.  Salí del colegio a los 16 años entonces sentía que aún tenía tiempo para continuar esforzándome.

Entré primero a la Universidad de San Marcos a Matemáticas Pura. Estuve un año allí pero no me sentía que había realizado ese sueño que tenía. Dejé San Marcos y continué preparándome por mi cuenta con todos los materiales que tenía.  Nadie sabía de mi familia, solo mis padres; les dije que iba a postular una vez más y en el 2010 conseguí ingresar a la UNI. Ha sido un camino de mucha persistencia para entrar.

Modesto Montoya:  Bueno, la mayoría de estudiantes de la UNI han hecho esto, persistir. ¿Por qué la UNI?  ¿Cuál es la imagen que tiene la UNI en la mente de los jóvenes?

Alfredo Flórez:  La UNI es la Universidad más exigente del país en su examen de ingreso. Al menos esa era mi percepción y creo que es la que compartimos todos los que anhelábamos ingresar.  Tenías que perseverar mucho ya que solo un pequeño grupo, muy selecto, iba a conseguir entrar. Eso lo hacía más interesante y nos ponía en el camino de esforzarnos más, eso es lo que yo sentí.  Cuando ingresé a la UNI fue uno de los momentos más felices de mi vida, y que le daba inicio a mi etapa académica.

Modesto Montoya:  Justamente es interesante porque los dos últimos presidentes que hemos tenido en el Perú son de la UNI, Martín Vizcarra y Francisco Sagasti. 

Alfredo Flórez: En el pasado el arquitecto Fernando Belaúnde me parece que también pasó por la escuela de ingenieros.

Modesto Montoya:  Además, como es gratuita, hay mucha más gente que concursa para ingresar.

Alfredo Flórez:   Exacto, el plus de que sea pública. En realidad, las mejores universidades en el mundo son públicas. Eso nos da una idea de cómo los gobiernos deben respaldar la educación para tener mejores sociedades.

Modesto Montoya: ¿Yno se te ocurrió postular a la Escuela de Oficiales de la Policía?

Alfredo Flórez:  Mi abuelo, que también fue militar y luego policía, me animaba constantemente para hacerlo. Mi padre, sin embargo, a pesar de ser oficial de policía, siempre me dio libertad para escoger lo que yo quería. En el fondo, él no quería que sea policía, creo yo. Él deseaba que vaya a la universidad porque compartía ese sueño que yo tenía de querer entrar a la UNI. Definitivamente, nadie en ese momento imaginaba qué carrera iba a elegir porque, normalmente, en la UNI, son más populares las opciones de ingeniería, pero yo estuve siempre más inclinado hacia las ciencias exactas y naturales.

Modesto Montoya: ¿Quién te influyó en ese campo de las ciencias básicas?

Alfredo Flórez: Mi madre fue profesora de educación inicial y, además, mi primera maestra. Ya está retirada, no enseña hace muchos años, pero puedo decir que las experiencias que compartí con ella fueron vitales para mantener ese espíritu de curiosidad por los fenómenos de la naturaleza.  Aún puedo recordar muy claramente que, cuando tenía 5 años, allá por el año 1995, hubo un eclipse solar. Mi madre y yo subimos a la azotea para observarlo. Con ayuda de un balde con agua, observábamos el reflejo del eclipse. Mi madre sabía que observarlo directamente podía dañarnos. Fue un momento muy emocionante. Creo que todas esas cosas tan pequeñas hicieron que me interese por los fenómenos y explicaciones fundamentales. 

Modesto Montoya: En la UNI ¿qué profesor te impresionó más?

Alfredo Flórez:  Bueno, en la UNI, la profesora Dra. Ana Valderrama tenía una dedicación e impulso incansable por la investigación. Muy diferente a la de otros profesores que había conocido hasta ese momento. Y yo me dije: “tengo que trabajar con ella para mi proyecto de tesis”.  Su actitud y visión perseverante me inclinaron a trabajar con ella para mi tesis de bachiller y de título profesional. Fue una experiencia muy gratificante. Le guardo un gran aprecio y respeto.

Modesto Montoya: ¿Y luego pasaste a Sao Paulo?

Alfredo Flórez:  Sí. A pesar de estar estudiando química, más o menos a partir del tercer año, tuve un interés muy profundo por las ciencias biológicas y quería encontrar un área de investigación donde pudiera mezclar la biología y la química. Al terminar la carrera, pasé a Cayetano Heredia a trabajar en el laboratorio del profesor Dr. Daniel Guerra como practicante profesional. En ese entonces, la idea de un nuevo proyecto de investigación nació en su laboratorio; pero, para llevarlo a cabo, era necesario utilizar la microscopía electrónica de transmisión (técnica no disponible en nuestro país). Entonces se dio la oportunidad de ir a Sao Paulo para realizar una pasantía en el Laboratorio Nacional de Nanotecnología, ubicada en el polo tecnológico de Campinas. Escribimos un proyecto, tuvimos financiamiento del CONCYTEC, y fui a Sao Paulo por tres meses para trabajar en el grupo de investigación de microscopía crioelectrónica de transmisión, liderado por el Dr. Rodrigo Portugal. El proyecto arrojó buenos resultados preliminares, y surgió la posibilidad de realizar una maestría enfocada en esta área. Es así como me preparé, tomé los exámenes, e ingresé a la Maestría en Física Biomolecular, en el 2016. Me gradué en el 2018 y me quedé trabajando un año más en el mismo grupo hasta el 2019.

Modesto Montoya: ¿Y Daniel Guerra tenía contacto con Carlos Bustamante en Berkeley?

Alfredo Flórez:  Él tenía comunicación continua con Carlos Bustamante. Yo estuve establecido en Brasil haciendo mi maestría hasta que terminé en 2018, y posteriormente estuve contratado como becario de investigación hasta el 2019. Mientras elaborábamos el artículo de mi tesis, sabíamos que Robert Sosa, ex alumno de maestría de UPCH en el laboratorio de Daniel Guerra, estuvo estudiando el mismo sistema biológico que yo, pero desde un enfoque termodinámico utilizando las pinzas ópticas. Robert se encontraba en ese momento como alumno de doctorado de Carlos en UC Berkeley, y aun continuaba estudiando dicho sistema. Entonces Carlos nos invita, a través de Daniel, a mi asesor académico en Brasil y a mí, a participar de este artículo juntando todas las partes de este estudio. El análisis de biología estructural venía de mi grupo en Brasil y la sección termodinámica venía de Lima y Berkeley. Luego de algunos meses, coincidimos con Carlos en una visita a Daniel en Lima, y es ahí donde Carlos me invita a su laboratorio como un investigador visitante. Luego de unos meses me ofrece formalmente a realizar el doctorado con él y Eva Nogales. Fue muy rápido, pasó todo en menos de un año, apliqué al doctorado y fui aceptado.

Modesto Montoya: ¿Cuál fue el financiamiento para hacer el doctorado en la Universidad de Berkeley?

Alfredo Flórez:  El financiamiento viene principalmente del laboratorio para el que trabajas dentro de la universidad. Sin embargo, hay dos maneras de entrar al programa de doctorado. La primera digamos que es la modalidad ordinaria. Si eres aceptado aquí, el primer año todos tus gastos son directamente cubiertos por el departamento al que ingresaste. En ese primer año, debes hacer tres rotaciones en distintos laboratorios, y al final, decidirte por uno en el que trabajarás el resto del doctorado. Ese laboratorio será además el que asuma todos tus gastos durante todos esos años restantes. La segunda modalidad es una admisión directa, que es la que yo tuve. Usualmente eso sucede cuando ya ha pasaste algún tiempo previo en un determinado laboratorio -ya sea como investigador visitante o como estudiante de pregrado-, y causaste una buena impresión con tu trabajo. Entonces el jefe de ese grupo de investigación decide invitarte al programa de doctorado, garantizando que cubrirá todo tu financiamiento desde que eres aceptado. De igual manera debes postular y cumplir los requisitos.  En mi caso, como pertenezco a dos laboratorios, el de Carlos Bustamante y el de Eva Nogales, ambos grupos dividen los gastos para mi financiamiento.

Modesto Montoya:  Berkeley es una ciudad maravillosa supongo que tienes contacto allí con gente importante, famosa.

Alfredo Flórez:  Bueno, Carlos Bustamante y Eva Nogales son profesores muy famosos y respetados. He visto en algún momento a los premios nobel como Randy Schekman y Jennifer Doudna.  Cuando llegué a Berkeley me sorprendió mucho ver que hay un estacionamiento exclusivo para los galardonados con el premio Nobel.

Modesto Montoya:  Recuerdo que estuve en el laboratorio nacional de Berkeley un tiempo y allí estaba en el piso el nombre de los premios Nobel. 

Alfredo Flórez:  Creo que sí.Es una universidad muy reconocida, la verdad es un privilegio estar allí.

Modesto Montoya:   ¿Cuál es ahora tu tema de tesis? ¿Qué cosa estás haciendo?

Alfredo Flórez:   Desde que estuve como invitado, entre el 2019 y 2020, y siguiendo ahora con el doctorado, he estado trabajando en un proyecto que es el acoplamiento entre la transcripción y la traducción genética en bacterias. Se sabe que en bacterias la transcripción (que es pasar de ADN a ARN) es llevada a cabo por una enzima específica llamada ARN polimerasa, mientras que la parte de traducción (pasar de ARN a una proteína), es llevada a cabo por otra enzima, el ribosoma.  Estos dos procesos están temporal y espacialmente acoplados y son blanco de regulación por diferentes factores. Al acoplarse, estas dos enzimas forman un complejo macromolecular muy dinámico y difícil de caracterizar. Es un tema que está siendo activamente estudiado, y nosotros estamos investigado las bases estructurales de este acoplamiento molecular.

Modesto Montoya:  Eres un bioquímico en cierta manera, ¿Qué sensación te da el hecho de que la vida es pura química?

Alfredo Flórez: Es impresionante como las ‘máquinas’ moleculares pueden llevar a cabo su función con tanta especificidad y eficiencia. Además, es interesantísimo observar cómo los distintos roles biológicos que desempeñan están relacionados directamente a la estructura atómica tridimensional que estas macromoléculas poseen.  Si nosotros cambiamos un simple aminoácido o nucleótido en el código genético, podríamos interrumpir la actividad biológica de estas ‘nano-maquinas’, desencadenando en enfermedades letales.

Modesto Montoya:  El cambio de una sola letra del ADN puede causar por ejemplo la ceguera. 

Alfredo Flórez:  Exacto.  Se puede por ejemplo desencadenar en producir proteínas que no sirvan para transportar el oxígeno de manera eficiente. Cuando se va a ver el error que existió, fueron mutaciones puntuales en el código genético.

Modesto Montoya:  Hoy en día con esta historia del Covid-19 que nos tiene muy preocupados se habla de posibles mutaciones de los virus involucrados.  Todo esto puede ser explicado por la bioquímica.

Alfredo Flórez:  En realidad por distintas áreas de la biología. La bioquímica es una de ellas, pero también está por ejemplo la biología estructural. Esta última permite estudiar las estructuras atómicas de distintas proteínas, virus completos o parte de estos que interaccionan con las células hospederas. Es un área fundamental para entender los distintos mecanismos de infección o de cómo combatir estas enfermedades.

Modesto Montoya: ¿Ycómo ven los jóvenes que tú conoces en Berkeley, Estados Unidos o en Sao Paulo, esta dificultad que parece haber para regresar al Perú?  ¿La mayoría ve posibilidades de regresar al Perú o simplemente están buscando la forma de quedarse en los países donde están estudiando?

Alfredo Flórez:  Es variada la percepción. Te puedo decir que la mayoría quiere quedarse o buscar nuevos rumbos en países desarrollados y desde esas posiciones ayudar a que más jóvenes peruanos y en general latinoamericanos, puedan hacer un posgrado y desarrollarse en el extranjero, en laboratorios del primer mundo. Tal como lo hace Carlos Bustamante y otros investigadores peruanos ya establecidos fuera del Perú. 

Particularmente, a mí me encanta volver a mi país, lo extraño mucho y a mi familia. El problema es que no encuentras una posición ni logística para seguir desarrollando la investigación para la que has pasado años preparándote. No existen laboratorios de este nivel, ni tampoco la disposición del gobierno -no sé si de las autoridades universitarias- para crear laboratorios de primer mundo. La inversión es bastante grande. 

Modesto Montoya:  No solamente faltan máquinas, sino que no hay puestos de trabajo.

Alfredo Flórez: No se crea la oportunidad.  Estas becas que existen en el PRONABEC, en el CONCYTECte becan para estudiar en las universidades de primer mundo. Una vez que eres aceptado te dan el financiamiento, pero me parece que te lo dan con la condición de que debes volver al finalizar. Yo me pregunto ¿a dónde vuelves? o ¿dónde te insertas? Si has hecho un doctorado en física de partículas o biofísica (como el que estoy haciendo yo), no existen laboratorios en Perú que permitan continuar con los estudios que estabas realizando. Como dices, tampoco hay la posición para insertarte en una universidad para tratar de iniciar una nueva línea de investigación. Es virtualmente imposible volver.

Modesto Montoya:  Pero, de todas maneras, conociendo a ustedes los jóvenes que están por todo el mundo, yo me atrevo a decir quela carrera de la física es la mejor oportunidad para conquistar el mundo.  En el Perú, si escogen la carrera de ciencia tienen muchas oportunidades. ¿Esto es válido o es un sueño?

Alfredo Flórez:  Es totalmente válido pensar en escoger una carrera en ciencias y esperar que uno vaya a tener éxito.  Lo que pasa es que a pesar de que ha mejorado en estos últimos años, la sociedad no es consciente de eso en nuestro país. Usualmente, cada vez que uno elige ciencias naturales o exactas te dicen ¿y de qué vas a vivir?, ¿qué vas a hacer? ¿adónde vas a ir? Pero lo que no se dan cuenta es que ese mundo está lleno de oportunidades. Lo que pasa es que normalmente las más atrayentes y desafiantes están fuera del Perú. Solo hay que ir a buscarlas y esforzarse para alcanzarlas.

Modesto Montoya: ¿Cuál sería tu mensaje para los jóvenes de Lima Norte que están en el colegio? ¿Qué les dirías para motivarlos?

Alfredo Flórez:  Les diría que la carrera científica es parte de un mundo maravilloso. Los animo a todos aquellos que tienen un ápice de interés por esta carrera, que ahonden más en ese sentimiento y que en algún momento se decidan a seguir este camino.  Este mundo está lleno de oportunidades.  Simplemente hay que esforzarse bastante, para conseguirlo. Los que estamos fuera del país o que hemos tenido contacto con investigadores que están en otros países, podemos ayudar en lo que nos sea posible para que más jóvenes puedan seguir saliendo del Perú e insertarse en los laboratorios más avanzados.

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