Arturo Deza pasó por Harvard, California, ahora está en el MIT: “Lo más difícil de mi vida fue el primer año en la UNI”

Arturo Deza estudió en el Colegio Peruano Británico, egresó como ingeniero mecatrónico de la UNI, ahora está en el Massachusetts Institute of Technology (MIT) considerada la mejor universidad tecnológica del mundo. Para conocer su trayectoria le hicimos una entrevista.

https://youtu.be/ZSza4K182Cg

Modesto Montoya: ¿Cómo fue tu paso del Colegio a la UNI?

Primero, cuando llegué a la CEPRE para prepararme sentí que el nivel de matemáticas y de ciencia estaba en otro nivel que no era comparado con lo que yo pensé que era bastante riguroso en el colegio que era internacional y todo. Llegué allí y sentí que estaba en la luna. 

Siempre he visto la carrera científica como la carrera de un atleta. Los atletas que ahora juegan para el Real Madrid, Barcelona, en los mejores clubes del mundo, ellos juegan desde chiquitos, desde niños y van a varios a clubes al Boca, a la U, a clubes de Brasil, Europa, hasta que eventualmente se da la compra y venta de jugadores hasta que estén en la cúspide de su carrera. Si bien la Academia fue una de las etapas de preparación más importante creo es algo que viene desde el hogar, desde mis padres. Tuve una gran suerte. Si bien nací en Lima, a los dos años me mudé a Washington DC, a Maryland, por el trabajo de mi padre. Fue en la época del Fujimorismo y había terrorismo en el Perú.  A mi papá le dieron una visa diplomática cuando nos fuimos y desde allí básicamente tuve en realidad una formación como de americano.

Modesto Montoya: Sabes inglés desde pequeño, estudiaste en un colegio prestigioso, ingresaste a la UNI ¿Cómo tu interacción con tus compañeros de la UNI, los que mayormente son de origen popular?

Arturo Deza:  Esa es una buena pregunta. Yo tuve esa experiencia que, de hecho, muchas personas en mi posición de repente no hubieran tomado la decisión de ir a la UNI. Tenía varios amigos y conocidos cercanos que me decían “Arturo no vayas a la UNI, todos nos estamos yendo a la de Lima, la Pacífico, Estados Unidos, Europa. ¿Por qué no vienes con nosotros?”.  Yo desde la CEPRE que me chocó tanto, que me sentí perdido, me enamoré de la UNI, de lo que hablaban los profesores.

Modesto Montoya:  ¿Qué diferencia había con tus compañeros?

Arturo Deza: Para llegar a ese punto, creo que la mayoría de personas en mi posición, porque en Perú existe más allá del contexto de la entrevista profesional, existe todavía un problema socio económico racial, a nivel de ciencia, economía y lo que fuera. Pero pero yo estaba “UNI y allí voy. El campus me gustó y todos respiraban ciencia. Y me gustó mucho. De hecho, al principio, la mayoría de mis compañeros, que ahora son grandes amigos, decía: “No se junten con él, jaló el examen de admisión, ha ingresado por bachillerato, le ha robado la vacante a mi amigo”, nos jugábamos bromas.  Y pasaba como en broma, “discriminación inversa”, pero todo en son de broma.  Eventualmente, los amigos que he hecho allí en la UNI siguen siendo mis mejores amigos de toda la vida, incluso como los del colegio, como los que he hecho en el doctorado. Y creo que eso fue algo que la UNI me enseñó, que otras personas, de repente en el contexto puramente social en el Perú, no hubieran querido integrarse al ámbito por ejemplo estudiantil. En general, eso lo ves bastante en otras universidades, sobre todo en las particulares.  Pero yo lo vi algo como que “yo estoy acá con los mejores estudiantes del Perú”, vengan de donde vengan, sea de Lima, de provincia. Uno de mis mejores amigos es de Cajamarca, Fernando Novoa, y allí he conocido gente increíble, bastante inteligente, extremadamente dedicada, gente que yo admiro bastante y que para mí ellos son los que realmente me enseñaron que se podía hacer cosas increíbles. Yo decía yo tengo estos privilegios, como decías tú ¿Y qué debería hacer?  Y tenía otros amigos que venían de lugares mucho menos privilegiados y con todos los obstáculos que tenían llegaron igual adonde están ahora o en ese entonces a donde estábamos, todos estábamos en el mismo nivel. Sentía a veces, como en “La Ciudad y Los Perros”, que todos estábamos en el mismo lugar tratando como si fuera una guerra, pero de compañerismo todos juntos por el objetivo común. 

Modesto Montoya: ¿Guerra contra qué?

Arturo Deza: Era como que: la sociedad, las personas fuera de la universidad que de repente decían que de la UNI no sale la gente más talentosa del Perú, o que nos decían de la UNI no vas a tener trabajo.  En realidad, todos éramos hermanos, básicamente, lo que nos juntaba era el lazo de la autosuperación sea cual sea el destino final.  Cuando ingresé, lo compartía a modo de broma con mis amigos, pero yo ya tenía en mente lo del MIT. Un día voy a estar en el MIT le decía en broma a mis amigos, pero era mi sueño. Como otros amigos, compañeros, su sueño también era ése.

Modesto Montoya: ¿En la Facultad, tus notas comparadas con la de los otros cómo eran?.

Arturo Deza:  Mis notas eran buenas.  Estaba en quinto superior. Al principio sufrí bastante por el ajuste, pero siempre estuve en quinto superior, al final me gradué primero de la promoción.  Solamente porque terminé un año después que mi gran compañero, bastante admirable, el muy conocido y respetado Luis Hernández, los dos ingresamos el mismo año.  Él es uno de mis mejores amigos hasta el día de hoy, compañero de carpeta. Él está haciendo su postdoctorado en biología en Harvard. Es un chico fuera de serie, internacionalmente todos los conocen. Yo lo respeto y admiro bastante. En realidad, eso era algo bueno, todos nos ayudábamos entre nosotros.  Luis admiraba mis sueños y me decía “Yo también voy a ir a Estados Unidos” y en realidad, en general, el conjunto de notas de mi promoción 2007-I  de  Mecatrónica era bastante alto, porque había ese espíritu de compañerismo. Era como que estás en la guerra que todos son hermanos,  todos estamos juntos en esto.  Y esto era para mí lo primordial.

Además, como tema segundo era competitivo y todo, pero yo siempre he visto la Universidad con el fin de aprender.  Si uno siente que está aprendiendo de forma correcta se va a reflejar en la nota, no hay que optimizar la mejor nota o el mejor ponderado; más bien, si uno se dedica es perseverante, es constante, sale como fruto del estudio y ese es un consejo que le podría dar a varias personas que están estudiando..

Modesto Montoya: En la UNI dicen que se estudia bastante para tener notas más o menos aceptable.

Arturo Deza:  Yo recuerdo que mucha gente de mi carrera que todavía no la he terminado, porque me falta el último peldaño que es ser profesor, me pregunta ¿Cuál ha sido, hasta ahora, la parte más difícil? ¿Seguro el MIT o tu postdoctorado o tu doctorado? Y yo les respondo lo más difícil para mí fue el primer año en la UNI.  En retrospectiva, fue el año más difícil de mi vida. Y cuando la gente escucha esto también lo pone en la perspectiva, porque dicen ellos también han estado en la UNI hay mucha gente que ha estado allí y si uno pasa eso está bien preparado, porque tampoco es que lo demás es una brisa ni nada por el estilo.

Modesto Montoya: ¿Cuál es el proceso que seguiste para ingresar al MIT?

Arturo Deza:  Una vez que terminé mi carrera en el pregrado apliqué a un doctorado. Para ingresar al doctorado no solo hay que tener buenas notas sino también tener buena carta recomendación y esas llegan cuando el estudiante ha hecho buenos trabajos de investigación. A mí, lo que me ayudó, fue una pasantía en la Universidad de California, Santa Barbara (UCB). De allí hice otra pasantía en Virginia Tech.  Esas dos me ayudaron a tener cartas, una buena experiencia, una buena base. De allí apliqué al doctorado en UCSB y me aceptaron.  Y como paréntesis lo que muchos estudiantes no saben es que el doctorado es como un trabajo, a uno le pagan para investigar.  No es como el pre grado, estudiar en el MIT o Harvard que son 50,000 dólares al año en el pregrado. En el caso del doctorado la Universidad te paga a ti. 

Modesto Montoya:  El MIT sólo investigas.

Arturo Deza: Ahora en el MIT en el postdoctorado investigo. De hecho, ahora estoy dictando una clase también.  Es un privilegio enseñar a los chicos del MIT, es algo que nunca hubiera pensado que hubiera hecho. Tengo alumnos que quieren investigar conmigo, los asesoro y más allá del plano profesional como si fueran atletas siento que los estoy entrenando para ser la futura generación científica. Es algo bastante increíble.

Modesto Montoya: ¿Qué investigas?

Arturo Deza: Estoy en la intersección de la Inteligencia Artificial y Neurociencia Computacional, específicamente aplicado a la visión. Básicamente estudio cómo es que los seres humanos ven, reconocen objetos, cómo saben que esto es un celular, un par de lentes, una taza.  Y después cómo implementar estos modelos en una computadora también. Lo que está de moda es el “Deep Learning”.  Lo que yo investigo no se queda solamente en eso. Particularmente me enfoco en implementar, averiguar cómo es que los seres humanos procesan la información visual desde la retina, fotorreceptores de la retina, lo que llaman el “ventral stream” en el cerebro. Esos procesos computacionales ponerlos también en una máquina y ver también si esos modelos me pueden enseñar cómo es que los humanos ven. Es una relación simbiótica, por decir así, entre la visión artificial de las máquinas, los robots y de los humanos. Yo estoy en la intersección de esas tres áreas, para eso lo que me ayudó al final fue mi formación de Ingeniero Mecatrónico en la UNI, que hasta ahora es lo que más me ha servido, junto con mi formación de neurociencia que hice en mi doctorado en Santa Barbara. Allí hice neurociencia computacional y en Harvard estuve haciendo mi postdoctorado por un año en la Facultad de Psicología, en ciencia cognitiva. Entonces tuve una mezcla de tres áreas distintas que al final me ayudaron cuando el MIT estaba buscando una persona para un puesto específico y justo resultó que era el candidato ideal porque tenía todos los elementos que ellos querían. Se dio la oportunidad y allí estoy trabajando en esto.

Modesto Montoya:  Hasta ahora no se sabe muy bien como hay conexión de las neuronas, no se sabe muy bien cómo funciona el cerebro, de modo que tú estás trabajando en un tema un poco nebuloso.

Arturo Deza: En lo que yo estoy haciendo más, por decir así, hay varios “stages”, o etapas del entendimiento de la neurociencia, las neuronas y el cerebro.  Una cosa es entender la biofísica de la neurona, cómo funciona la sinapsis, las conexiones y otra cosa es entender cómo funciona el cerebro a nivel de sistema. Yo básicamente hago el modelo de una forma holística y los modelos matemáticos los programamos en la computadora, usamos experimentos simulados para verificar que el modelo es realmente es compatible o qué es lo que hace el humano.  Traemos humanos, les hacemos hacer lo que se llama experimentos psicofísicos “psychophysics” básicamente les enseñamos por ejemplo varias imágenes en una computadora y  tienen que decir si es que ven un celular, un objeto o una persona en una fotografía y tratamos de encontrar una correlación entre sus respuestas el “behaviour”  con la respuesta del modelo matemático si los dos botan lo mismo quiere decir, idealmente, que el modelo matemático es predictivo y trata a un nivel macro de entender a nivel computacional a nivel de sistema lo que está pasando en la corteza visual.  Obviamente esto todavía no se ha resuelto todavía, es bastante amplio. Cuando uno escucha hablar de inteligencia artificial piensa en cosas como “Yo robot”, o cosas como “Los Transformers”, que de hecho mucho de los ingenieros científicos soñamos con ver eso algún día, pero esto está a más de 100 o 200 años porque estos son temas que la gente ni siquiera sabe cómo llegar a eso. Son temas abiertas que casi caen en el terreno de la pseudociencia.

Modesto Montoya:  Alrededor del MIT están las mayores empresas multinacionales de tecnología sobre todo biotecnología, que atraviesan la calle para hacer contratos de investigación con investigadores del MIT.  ¿Cómo es ese sistema? ¿Qué empresas conoces al frente?

Arturo Deza:  Es una muy buena pregunta.  De hecho  tengo una amiga y un amigo, uno  que trabaja en Amazon Robotics, Robótica de Amazon, una amiga que trabaja en Adobe Research, un amigo que trabaja en Google y de hecho las oficinas como usted lo ha dicho maestro, sales de la estación del metro (cuando se podía salir) del Kendall Square del MIT y caminando a la calle principal que son uno o dos cuadras donde están los laboratorios de inteligencia artificial, neurociencias, ciencias cognitivas, al frente de esa calle hay como un conjunto de oficinas en las que hay sedes localizadas de Google, de Adobe, de Microsoft Research, Amazon, Facebook, Apple. Antes cuando uno salía más no era extraño que ellos literalmente entraban, porque está cruzando una cuadra, al MIT, entraban a las charlas y decían “Mira que interesante tu trabajo, ¿Quisieras trabajar con nosotros por un año o a tiempo completo?”. Es algo simbiótico también porque los de la universidad ahora tenemos por ejemplo partnership con empresas como NVIDIA que es una empresa de tarjetas gráficas y Lockheed Martin que es una empresa de defensa. Ellos quieren auspiciar trabajos de científicos es como que los dos la comunidad científica y de la industria se complementan bastante y trabajan en conjunto, es algo bonito.

Modesto Montoya: El más notable de los egresados de la UNI es Barton Zwiebach ¿Conoces otros?

Arturo Deza:   Barton es profesor, hay dos peruanos más. Hay uno que tuve el privilegio de conocer que es Christian o Modesto Altamirano que es un matemático olímpico. Lo conocí en persona, estudió en Saco Oliveros. Es un chico brillante, fuera de serie. Se acaba de graduar en pre grado en Ciencias de la Computación “Computer Science”. Él salió de frente del colegio porque era olímpico y se fue a hacer su pre grado.

Modesto Montoya:  ¿Cómo fue ese encuentro con Barton?.

Arturo Deza:  Bastante bueno. Yo pensaba hasta escribirle, pero me aparecí un día en su oficina, le toqué la puerta, me contestó en inglés, le respondí en inglés, de allí le hablé en español, le dije “soy del Perú, de la UNI, de repente estás ocupado, pero quería comentar que siempre he sido un gran admirador tuyo”. De hecho, él se alegró bastante fue un bonito día.  Lo agarré de sorpresa, y su reacción y su carisma también me agarró de sorpresa, fue un bonito encuentro.

Modesto Montoya: ¿Cuándo regresaste al Perú?

Arturo Deza:  Regresó toda la familia en el 98 o 99 al Perú, yo era muy chico.  Lo curioso era que yo viví hasta los 8 o 9 años pensando que era americano. Uno no recuerda los dos primeros años. Íbamos al Perú todos los años, visitábamos a la familia a renovar las visas, como se hacía en ese entonces; pero yo creí que era americano, hasta que por el 98 o 99 nos regresamos a Lima y yo le dije a mi papá [y mamá] cuando nos regresamos al “home” (a la casa) que era Estados Unidos. “Nunca Arturo”, me contestaban y eso me agarró de sorpresa también.

Estoy muy agradecido de la formación que tuve en Estados Unidos, del nido hasta los primeros años del colegio y siempre tuve el sueño de regresar acá a Estados Unidos y lo hice. 

Obviamente siempre estuve muy enamorado del Perú y me identifico como peruano y cada cosa que hago la hago pensando en el Perú también. Es como que mi deseo más importante es que todo lo que yo hago, lo hago por el Perú. Es lo que siempre trato de transmitir, enseñar a las personas y sobre todo una forma de directa o indirectamente compartir. 

Cuando yo estaba en Perú, si bien amo mucho a mi país, siempre había cosas que me disgustaba, como la típica de “La Envidia”, o la falta de empatía a veces, los problemas socio-económico-raciales, la sociedad está dividida.

Modesto Montoya: ¿Tienes alguna experiencia de racismo en el Perú?

Arturo Deza:  No, porque yo tuve el privilegio para bien o para mal, de estar como que entre “los dos mundos”. 

Modesto Montoya:  Me refiero porque hay mucho racismo en el Perú. ¿Tú has sido testigo de alguna experiencia?

Arturo Deza:  Eso siempre se ve, implícita o explícitamente, ya sea que le pasa a uno u a otro. A mí casi siempre me duele eso del país. Y va más allá de eso, a veces en el mismo círculo de amigos, los mismos círculos sociales en los que uno está, uno no quiere ver que la otra persona progrese, como la mentalidad del cangrejo y eso es algo que a mí siempre me frustraba del país.

Modesto Montoya:  Pero en Estados Unidos también hay racismo.

Arturo Deza:  Pero es distinto creo. Es un tema un poco ortogonal [pero importante]: es distinto porque creo que en Estados Unidos todavía hay problemas raciales, de todo tipo, de discriminación en general como en cualquier parte del mundo, pero en Estados Unidos de eso se habla más, se comunica. La gente lo acepta, “sí tenemos un problema, tenemos que hacer algo al respecto”. En el Perú la gente trata de decir [disimular] que no existe, que “todos somos amigos”, que todos nos vamos a ayudar, pero a la hora de la hora, uno no ve que realmente se forman vínculos o relaciones cercanas entre las personas de distintas clases. Y eso hay que trabajarlo como país.

Modesto Montoya:  Finalmente Arturo, un consejo para los muchachos colegiales que quieren ingresar a la UNI y un consejo para los de la UNI que quieren llegar como tú, llegar a lugares altamente elevados desde el punto de vista intelectual.

Arturo Deza:  Muy buena pregunta para terminar Modesto. Yo creo que lo primero para la UNI: Hay que prepararse bien, tener una meta clara: “¿Qué quieres estudiar y por qué quieres estudiarlo?” Con Luis Hernández dimos una entrevista organizada por chicos de la UNI y un problema que Luis y yo rescatamos, era que muchas veces el logro, la meta es ingresar a la UNI y me quedo allí. “¡Ingresé a la UNI, soy el héroe nacional y canonícenme!” Es un logro, hay que disfrutarlo, hay que vivirlo, pero muchas veces pasa que tenemos compañeros que ingresaron y se quedaron allí, de allí no sabían qué hacer. De repente ingresaron a la UNI porque sus padres le dijeron, por presión familiar, los amigos, la novia, cosas así y no saben realmente por qué ellos quieren tomar esa decisión. Uno debe tener las metas claras, saber: “¿Qué estoy dispuesto a sacrificar?”. Hay que ser disciplinados, y “¿Qué quiero alcanzar una vez que termine?”. Hay que estar pensando siempre en el siguiente paso a largo plazo, no solo a corto plazo. Algo que siempre me dice la gente es: “Mira tú has ingresado al doctorado, justo al terminar el pregrado”, sí pero yo ya estaba pensando en el doctorado cuando ingresé a la UNI, con 5 años de anticipación, ya me estaba mentalizando, preparando, viendo cómo son los exámenes.

Para la segunda parte de tu pregunta: cuál es el siguiente paso para los chicos que están en la UNI y quieren irse a una universidad del extranjero, a seguir con un doctorado o un postdoctorado, ir a lugares competitivos a nivel internacional. El primer paso: Creértela. Uno tiene que creer en uno mismo y muchas veces la mentalidad del peruano es que muchos de los peruanos no nos la creemos, se lo escuché [también decirlo mismo] de Luis Jáuregui, que también es un amigo mío que me dio varios consejos cuando yo también estaba empezando, lo admiro mucho a él también.  Yo comparto lo que él dijo “Somos parte de una cultura que ha sido una colonia, una cultura de perdedores, del mundial que se nos fue de las manos”, y como que no está el espíritu de ganadores y estamos contentos con un tercer puesto o figurar por allí. Yo creo que lo más importante, lo primero, si uno quiere soñar grande también tiene que creerlo uno mismo. Eso no significa ser arrogante, uno tiene que ser humilde, saber dónde está parado y también aprender de los demás, pero uno tiene que confiar en lo que uno sabe y ponerse las metas. Si tú quieres estudiar en Stanford yo no te voy a decir que no, lánzate, pero: estás dispuesto a estudiar sábado y domingo, estás dispuesto a no salir los fines de semanas a tomar con tus amigos cuando lo están haciendo, estás dispuesto a no ver a tu novia todos los días, hay gente que no está dispuesta a hacer sacrificios.

La realidad es que también en el Perú, para bien o para mal, si queremos llegar a posiciones más ambiciosas tenemos que esforzarnos el doble que una persona que supongamos que nació con todos los privilegios, ya sea que estudió en Stanford o en el MIT. Entonces tenemos que esforzarnos el doble, eso es lo principal, ser ambicioso, tener las metas claras y ser dedicado. La disciplina es lo más importante, como si fueras un atleta: todos los días estudiar, tener una meta, saber adónde quieres ir, ser cooperativo, ser buena gente. A veces las personas creen que para ser exitoso tienes que ser malo o algo así, no, al contrario, yo soy una persona extremadamente relajada, Barton es una persona muy amable. Hay que ser colaborativo siempre tender la mano, ayudar a los demás, ese es el mejor consejo que les puedo dar, y siempre ser leal a uno mismo, a los demás, los valores que uno tiene como peruano y como persona y creo que eso es lo más importante también. Eso se nota en la calidad de las personas, en los profesionales.

Modesto Montoya:  Excelente Arturo, buen mensaje para los jóvenes, te felicito por haber logrado lo que estás logrando, te conocí hace ya bastante tiempo. Siempre comunicador, pareces tú un actor deberías estar en mi lugar haciendo comunicación y eso ayuda bastante en este mundo. Gracias Arturo.

Un comentario

  1. Super interesante la entrevista, hace que soñemos en el futuro, admirable lo de Arturo y un orgullo por los peruanos al mas alto nivel, me quedo con eso de siempre ayudar y sobre todo con la humildad en toda la entrevista. Exitos en lo que venga.

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